El presidente del Consejo Europeo, António Costa, junto con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, representarán a la UE en la primera cumbre UE-Jordania, que se celebrará en Amán. El rey Abdullah II representará a Jordania.
Jordania es un socio estratégico para la UE y desempeña un papel fundamental en Oriente Medio.
Jordania, socio clave en un Oriente Medio en tensión: el mensaje político de António Costa desde Amán
Desde Amán, en la primera Cumbre entre la Unión Europea y Jordania, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, dejó un mensaje inequívoco: Jordania se ha convertido en un socio estratégico indispensable para la estabilidad regional y para la proyección internacional de la Unión Europea en uno de los entornos geopolíticos más frágiles del mundo.
Un año después de la firma de la Asociación Estratégica e Integral, Costa subrayó que la relación entre la Unión Europea y Jordania ya no se limita a la cooperación tradicional, sino que ha entrado en una fase operativa, con resultados concretos en el plano político, humanitario, económico y de seguridad.
Gaza, Cisjordania y el papel estabilizador de Jordania
El núcleo político del discurso estuvo claramente marcado por la situación en Oriente Medio, en particular en Gaza y Cisjordania. Costa reconoció explícitamente el papel desempeñado por Jordania en la gestión de la crisis humanitaria, destacando los corredores aéreos y terrestres que han permitido el ingreso de ayuda en un contexto extremadamente delicado.
Más allá del alto el fuego, el presidente del Consejo fue claro: la emergencia humanitaria no ha terminado y exige medidas urgentes y sostenidas. En este marco, la UE trabaja junto a Jordania y otros socios en el apoyo a las nuevas fuerzas de seguridad interna palestinas, con el objetivo de restablecer el orden y una gobernanza mínima en Gaza, una afirmación de gran peso político que revela la voluntad europea de implicarse en la fase posterior al conflicto.
Seguridad y defensa: una cooperación en expansión
Uno de los puntos más significativos del discurso fue el énfasis en la nueva dimensión de cooperación en seguridad y defensa, el ámbito de mayor crecimiento dentro de la Asociación Estratégica e Integral. Costa confirmó la aprobación, a finales de 2025, de un paquete de 35 millones de euros del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz para la adquisición de un sistema de defensa aérea, con nuevas asignaciones previstas para 2026.
Este apoyo militar, precisó, irá acompañado de un diálogo político estructurado que abarcará no solo cuestiones militares, sino también la lucha contra el terrorismo, las amenazas cibernéticas y otros riesgos emergentes. El mensaje es claro: Jordania es vista por la UE como un ancla de estabilidad en una región atravesada por conflictos múltiples.
Desarrollo, capital humano y resiliencia económica
Costa recordó que la Asociación Estratégica no se agota en la dimensión securitaria. La UE avanza en la implementación del paquete de apoyo de 3.000 millones de euros, que combina subvenciones y préstamos para respaldar la Visión de Modernización impulsada por el liderazgo jordano, un aspecto que, según indicó, seguirá desarrollando la presidenta Ursula von der Leyen.
Un punto particularmente relevante fue la insistencia en el capital humano como condición para que los grandes proyectos económicos tengan impacto social real. Educación, investigación e innovación se consolidan así como el cuarto pilar de la Asociación, una señal de que la UE busca una relación de largo plazo y no meramente coyuntural.
Refugiados y responsabilidad compartida
En el cierre de su intervención, Costa puso el acento en uno de los temas más sensibles para Jordania: la acogida de refugiados. La UE, afirmó, valora profundamente el esfuerzo sostenido del país frente a las reiteradas crisis de desplazamiento en Oriente Medio y reiteró su compromiso de ofrecer un apoyo previsible y a gran escala, tanto para las comunidades de acogida como para los refugiados sirios y palestinos, incluido el respaldo a la labor de la UNRWA.
Un mensaje político claro
El balance que hizo António Costa del primer año de la Asociación Estratégica e Integral fue explícitamente positivo, pero el mensaje de fondo va más allá del optimismo diplomático: la UE necesita a Jordania como socio fiable en un momento en que Oriente Medio sigue siendo un epicentro de inestabilidad global.
Desde Amán, Costa no habló solo de cooperación; habló de alineamiento político, corresponsabilidad y visión estratégica compartida. En el contexto actual, ese mensaje no es menor: marca una toma de posición europea clara en favor de un socio que, lejos del ruido, se ha convertido en pieza clave para la paz y la estabilidad regional.







