La Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género del Parlamento Europeo está debatiendo un documento de trabajo sobre las «Carreras de las mujeres en la ciencia y la universidad y los techos de cristal detectados».
La igualdad de género es un principio fundamental de la Unión Europea, consagrado en su Tratado, es una condición fundamental para el pleno disfrute de los derechos humanos por parte de las mujeres y las niñas, es esencial para su empoderamiento y la consecución de una sociedad sostenible e integradora; mientras que el uso insuficiente de capital humano disminuye la ventaja potencial para la investigación y la relacionada con la innovación empresarial y el desarrollo económico en general.
Según las estadísticas y encuestas disponibles, las mujeres están subrepresentadas en los niveles jerárquicos más altos, incluso en sectores donde forman una mayoría como el sector educativo; no obstante se hayan producido algunos avances positivos en relación con las investigadoras y su participación ha ido creciendo más rápido que la de los hombres en los últimos años, pero el número de mujeres investigadoras siguen siendo significativamente más bajos que la de los hombres, considerando que la carrera académica de las mujeres permanece marcadamente caracterizada por una fuerte segregación vertical, con sólo una muy baja proporción de mujeres que ocupan los más altos cargos académicos y que representan sólo el 10% de los rectores de las universidades; por lo que existe la necesidad de promover y apoyar un mayor espíritu empresarial entre las mujeres y las razones son numerosas y complejas, incluyendo los estereotipos y prejuicios negativos de sesgo consciente e inconsciente. Considera que las investigadoras son más propensas a asumir una mayor proporción de las obligaciones relacionadas con la crianza de los hijos o de sus familias que sus homólogos masculinos, y, por tanto, todas las medidas propuestas tienen que tener en cuenta la posibilidad de conciliar con éxito la vida profesional y familiar; a pesar de todos los esfuerzos en curso para promover la igualdad de género y la igualdad de oportunidades, las mujeres siguen teniendo un acceso desigual a puestos de investigación, la financiación, la publicación y premios académicos; la Comisión ya se ha comprometido a garantizar el 40% la representación del sexo menos representado en la composición de todos sus grupos de expertos, paneles y comités, y, en particular, se aplicará esto al programa específico Horizonte 2020.
Con relación a la igualdad de género en los cargos académicos
No obstante los cambios positivos en los últimos años, la igualdad de género en la ciencia y la academia en la UE aún no se ha logrado, la situación varía entre los Estados miembros, los campos de la investigación y el grado académico; señala la sorprendentemente baja presencia de mujeres en los puestos más altos académicos y la toma de decisiones de las instituciones científicas y universidades, lo que indica la existencia de un techo de cristal, incluyendo una brecha salarial de género en el ámbito de la ciencia y el mundo académico, a pesar de las disposiciones legales para la igualdad de trato y la no discriminación.
Conciliación de la vida profesional y personal
Subraya que la necesidad de conciliar con éxito obligaciones profesionales y familiares a menudo representa un obstáculo importante para las mujeres que avanzan en sus carreras científicas y académicas, y representa una de las principales razones del abandono de sus carreras; diseñar programas para alentar activamente a las mujeres a continuar sus carreras después de la maternidad o paternidad, y proporcionar fondos para los programas de reinserción, además de permitir una mayor flexibilidad con respecto a la producción científica de las mujeres tras el nacimiento o adopción de un hijo y la prestación de servicios de atención infantil adecuados; estas medidas también deberían aplicarse a los investigadores que trabajan en estipendios individuales y personal en proyectos de investigación con financiación externa.
Cambios y proyectos institucionales
Además de fomentar la carrera de las mujeres individualmente, se necesitan cambios institucionales con el fin de superar los obstáculos a la igualdad de género, especialmente en lo referente a la segregación vertical y la participación de las mujeres en los comités de toma de decisiones.
Insta a la Comisión a intensificar su función de coordinación en relación con las iniciativas de integración de la perspectiva de género en el Espacio Europeo de Investigación, y dar a conocer y ofrecer capacitación pertinente destinada a las interesadas en cuanto a la importancia de la incorporación de la perspectiva de género en la ciencia y el mundo académico y felicita que la misma financie la creación de planes de igualdad de género a través de proyectos en el marco del Séptimo programa marco y Horizonte 2020, y también celebra el proyecto conjunto de la Comisión y el Instituto Europeo de la Igualdad de Género para la creación de una herramienta en línea para la igualdad de género.
Techo de cristal
El techo de cristal es el término adoptado en 1986 por los periodistas del Wall Street Journal, se describen las barreras invisibles que limitan el avance de las mujeres a los puestos más altos en sus carreras profesionales. La gama de cálculo del techo de cristal refleja el grado de dificultad que enfrentan las mujeres para que puedan avanzar en su carrera en niveles similares a los de sus colegas masculinos. Limitar la presencia de las mujeres en el campo de la investigación a través de estereotipos conscientes e inconscientes, estamos rechazando un importante potencial que se ha desarrollado en nuestras universidades y estamos devaluando alto capital humano calificado. El uso insuficiente de este capital humano disminuye la ventaja potencial para la investigación e innovación relacionados con la empresa y para el desarrollo económico general. Ciencia e innovación requieren constantemente nuevas ideas y las mejores surgen en un entorno diverso.
Estadística
Cada tres años desde 2003, se publican cifras estadísticas de recursos humanos e indicadores en el desarrollo tecnológico (IDT), del sector de investigación y de igualdad de género en la ciencia. El She Figures 2012 muestra que a pesar de los progresos, las desigualdades de género en la ciencia tienden a persistir. Por ejemplo, mientras que el 59% de los estudiantes de posgrado de la UE en 2010 eran mujeres, sólo el 20% de los académicos de alto nivel de la UE eran mujeres.
Aunque la proporción de mujeres investigadoras ha ido creciendo más rápido que la de los hombres, en 2009, sólo el 33% de los investigadores en la UE -27 eran mujeres. El porcentaje es más bajo en el sector de los negocios para empresas, eran sólo el 19% de todos los investigadores frente al 40% en el sector de la educación superior y el 40% en el Sector Gobierno.
La carrera académica de las mujeres sigue siendo marcadamente caracterizado por una fuerte segregación vertical. En 2010, la proporción de estudiantes de sexo femenino (55%) y graduados (59%) superó al de los varones, pero los hombres superaban en número a las mujeres entre los estudiantes de doctorado y graduados. La escasa representación de las mujeres es aún más sorprendente en el campo de la ciencia y la ingeniería.
Barreras para el desarrollo profesional de las mujeres
Los estereotipos negativos y prejuicios establecidos desde la antigüedad hasta nuestros días que generan grandes discriminaciones:
Maternidad y otras obligaciones familiares
En los matrimonios de dos carreras, las investigadoras son más propensas a asumir una mayor cuota de las obligaciones relacionadas con la crianza de los hijos de sus parejas, también está tratando de cumplir con las expectativas de la sociedad y por lo general aceptan cargos de menor rango. Las obligaciones familiares pueden ser una de las razones más importantes por la que las mujeres graduadas optan después de haber completado su doctorado, ya que es el momento de empezar una familia. Sin embargo, en comparación con los investigadores masculinos, es más probable que tener hijos influirá en su productividad y en su promoción profesional.
Discriminación: la distinción de profesiones que son al ‘hombre y mujer’
Tradicionalmente, las sociedades a menudo perciben algunas profesiones para hombres y otras para las mujeres. Estos estereotipos conducen a la escasa representación de las mujeres en la ciencia y la ingeniería. La proporción de mujeres entre los profesores de tiempo completo fue más alta en las humanidades y las ciencias sociales, 28,4% y 19,4%, respectivamente, y la más baja en la ingeniería y la tecnología, al 7,9%.
La brecha salarial
La brecha salarial está presente también en las carreras de investigación y en las universidades, siendo así uno de los factores que contribuyen a la posible frustración de mujeres en estos campos siendo más lento el avance de su carrera, junto con el poco acceso a la financiación de la investigación y de la publicación, por lo que las abandonan. El principio de igualdad de retribución para un mismo trabajo o un trabajo de igual valor, constituye un aspecto importante del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres y un parte esencial e indispensable del acervo comunitario
La ‘amenaza del estereotipo‘ hace que las mujeres crean que tienen menos probabilidades de tener éxito en su carrera académica que sus contrapartes masculinas o que son menos competentes, que de hecho hace actuar como menos competente.
La falta de experiencia de gestión
Algunas investigaciones han demostrado que en los tribunales de selección con la participación igualitaria de las mujeres, las mujeres también eran más propensoa a preferir los candidatos masculinos a las candidatas con igualdad de calificaciones.
El acoso sexual de las mujeres
Investigaciones anteriores han demostrado que un factor importante para tener éxito en la carrera académica es encontrar un mentor. Sin embargo, en los campos dominados por los hombres, las mujeres son más propensas que los hombres a establecer relaciones de tutoría, por lo que deben ponerse en marcha políticas estrictas con el fin de prevenir el acoso sexual.
Conclusión
Como conclusión, podríamos definir el techo de cristal como una de las barreras a las mujeres como grupo, impidiéndoles llegar a las primeras posiciones en la ciencia, la universidad y el campo profesional. Un montón de investigaciones y encuestas han llevado a cabo en este sentido y casi todos convergen en una conclusión común. Las medidas deben ser radicales y no superficiales. La cooperación a nivel colectivo es de suma importancia y tiene que ser hecha por cada uno de nosotros a nivel individual y colectivo.
Siempre hay más necesidad de una unidad de mujeres fuertes y comprometidas. Los Estados miembros deben permitirse políticas de mejores prácticas en la selección y contratación de científicos. La noción de igualdad debe empezar en el colegio, donde los niños aprenden que son iguales en todos los aspectos de sus vidas. La formación sobre la diversidad también debería impartirse en los colegios a fin de apoyar a las mujeres en las profesiones relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. La necesidad de hacer cumplir continuamente la legislación en este ámbito es esencial.
Los hombres y las mujeres son distintos, pero a pesar de ello deben y tienen que ser iguales respecto a sus derechos, independientemente de su edad, religión, situación familiar y formación académica.
La mejor razón para hacerlo es la que indicaba Nancy Hopkins:
«Cambiar corazones y mentes uno por uno es demasiado lento, cambia la institución y los corazones cambiarán con ella».







