Se convocó a una Sesión plenaria extraordinaria el 28 de junio para debatir el resultado del BREXIT. Consideramos importante resaltar algunas afirmaciones como la del presidente del Parlamento, Martin Schulz quien consideró «que la decisión de los ciudadanos del Reino Unido de dejar la UE tampoco tiene precedentes». Schulz agradeció calurosamente al comisario Hill su trabajo y su decisión de dimitir tras haber defendido la permanencia, fue ovacionado por parte de los eurodiputados y los demás comisarios.

“A todos nos interesa que nuestra relación futura sea constructiva y en beneficio mutuo. Nadie se va a beneficiar de un prolongado limbo político”, señaló la ministra holandesa Jeanine Hennis-Plasschaert, en representación de la presidencia de turno de la UE. “Al mismo tiempo, debemos dar al Reino Unido el tiempo que necesita para recuperarse y tomar las decisiones necesarias. Uno de nuestros retos ahora es convencer a los ciudadanos de que la unidad es la mejor opción. El hecho de que la fragmentación ya no es impensable debe preocuparnos a todos”.
“Debemos respetar la voluntad del pueblo británico”, afirmó el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, y “debe haber consecuencias”. Descartó cualquier tipo de conversaciones secretas o informales con Londres. Se dirigió al líder del partido independentista UKIP, Nigel Farage, para preguntarle: “si peleaba por la salida, y los ciudadanos han votado salir, ¿por qué está aquí?”.
Manfred Weber (Alemania) denunció las mentiras de Farage durante la campaña. “Debería darle vergüenza”, dijo Weber al eurodiputado británico. “Ahora esperamos la activación del artículo 50 y una negociación rápida y justa sobre la salida”, añadió. También pidió a los políticos que cesen los ataques contra Bruselas y que asuman responsabilidades.

“La Unión Europea no puede convertirse en rehén de las luchas internas de los Conservadores. Las autoridades británicas deben notificar tan pronto como sea posible el deseo del Reino Unido de abandonar la UE”, indicó el líder del S&D, Gianni Pittella (Italia). Anunció que su grupo se opondrá a trasladar el llamado “paquete fiscal” a la legislación comunitaria. La flexibilidad presupuestaria es positiva, pero tenemos que ir más allá para impulsar la inversión pública y privada. “O bien Europa ofrece respuestas a estas cuestiones o más tarde o más temprano, será eliminada”, advirtió.

Una vez que el pueblo británico ha hablado, es el momento de mirar hacia delante en vez de al pasado, consideró el jefe del grupo ECR, Syed Kamall (Reino Unido). Los tratados son claros y hay que respetarlos, dijo, pidiendo claridad sobre el calendario de las negociaciones de salida. Dado que el Reino Unido y la UE deben seguir siendo socios, los británicos tienen que convertirse en “buenos vecinos, en lugar de inquilinos reacios”.

“Es difícil aceptar una decisión que no se comparte”, pero el voto del Reino Unido ha de respetarse, recalcó el jefe del grupo ALDE, Guy Verhofstadt (Bélgica). Criticó, no obstante, la campaña de los partidarios de la salida, con pósteres que parecían propaganda nazi y mentiras que crearon un clima de miedo y negativismo. Verhofstadt consideró que mantener la incertidumbre empeorará las cosas y que sólo la activación inmediata del artículo 50 puede pararlo. “27 países no pueden esperar a que un desorientado partido Tory se organice”, concluyó.
Desde la GUE, Gabriele Zimmer (Alemania) explicó que su grupo no está de acuerdo con la resolución presentada por la mayoría porque le falta autocrítica. La crisis financiera, el brutal trato a Grecia, Italia y otros países ha dejado malos recuerdos a los ciudadanos europeos, y fueron precisamente quienes temen por sus trabajos, su atención sanitaria y sus pensiones los que votaron para salir, según Zimmer. “La UE no ha demostrado que puede proteger a sus ciudadanos ante los riesgos de la globalización”.
“Hoy es posible poner en marcha un nuevo proyecto, pero no se sorprendan si en Dinamarca, Irlanda y de allí a Grecia hay mucha desconfianza”, declaró Philippe Lamberts (Bélgica), en nombre de los Verdes. “Tenemos que recuperar las raíces del proyecto europeo y trabajar por la paz y la prosperidad sostenible. ¿Es posible garantizar la dignidad a todos, dentro y fuera de la UE? Nuestra respuesta es sí”, remachó.

El jefe del grupo EFDD, Nigel Farage (Reino Unido) destacó que los que hace 17 años se reían de él cuando anunció una campaña para abandonar la UE, han dejado de reírse. Consideró que el proyecto político de la UE ha fracasado y predijo que el Reino Unido no será el último estado miembro en abandonarla. Advirtió de que si los 27 se resisten a establecer un “acuerdo comercial razonable” con Reino Unido será mucho peor para ellos que para Londres. “Incluso sin acuerdo estaremos mejor que con el que tenemos ahora”.
Marine Le Pen (Francia), líder del ENF, consideró que el referéndum británico es “de lejos el acontecimiento histórico más importante desde la caída del muro de Berlín” y una declaración de amor del pueblo británico hacia su país. También es, en su opinión, una bofetada para los “inquilinos de la UE” que demuestra que el proyecto europeo no es irreversible. Le Pen subrayó que retrasar la ejecución de la decisión no sería democrático.
Juncker hizo hincapié en que no puede culparse a la Comisión del resultado del referéndum. Recalcó que Reino Unido no se ha pronunciado sobre las políticas de austeridad o la protección de las fronteras exteriores, porque no pertenece al euro ni tampoco a la zona Schengen. También acusó a Farage de mentir: “usted se inventó una realidad”.
Para Farage, las cosas en Reino Unido “van bastante bien” tras el referéndum y sólo hay cierta agitación política, por la renuncia del primer ministro y del comisario británico, “por razones justificadas”. Si el referéndum se lleva por delante parte de la clase política británica, “que así sea”, añadió, antes de anunciar que el año que viene celebrará el “día de la independencia” el 23 de junio.
Alyn Smith (Verdes, Reino Unido) se declaró orgullosamente escocés y europeo. “Los escoceses, junto con los irlandeses del Norte, londinenses y muchos en Gales e Inglaterra, votaron por seguir formando parte de esta familia de naciones. Pido que este estatus se respete”. “Escocia no os ha fallado. Os lo pido, queridos colegas, no falléis a Escocia”, señaló entre aplausos.
Martina Anderson (GUE, Reino Unido) indicó que Irlanda del Norte votó mayoritariamente por continuar en la Unión, igual que Escocia. “Lo último que necesitamos es una nueva frontera con 27 Estados miembros”.

Verhofstadt instó a sus colegas a enviar un mensaje claro al Consejo Europeo, votando masivamente por la resolución presentada. Dirigiéndose a Farage, se felicitó porque, “¡finalmente vamos a librarnos del gasto más inútil del presupuesto comunitario, que hemos pagado 17 años, su salario!”
Ryszard Legutko (ECR, Polonia) consideró que el referéndum británico es lo peor que ha pasado en la historia de la integración europea. “Debemos reflexionar sobre cómo corregirlo, tanto la Comisión como el Parlamento”.
Pittella, hablando a Farage: “No ha hecho lo mejor por su país y la historia lo demostrará. No es momento de polémicas, es un acontecimiento histórico y necesitamos claridad. Deben extraer conclusiones y notificar la decisión. Nosotros tenemos ideas claras sobre qué hacer a corto y medio plazo para salvar Europa”, aseguró.








