El mercado único europeo se está completando, luego del sector aéreo se une el sector ferroviario. Este sector, ha sido sobre todo estatal. En el caso de Italia, es un sector que está siempre en deficit en su balance, no obstante sean cada vez más utilizados sus servicios. Un cambio se presentó, hace unos años, con la aparición de una propuesta del sector privado, con «ItaloTreno», ha sido difícil su inserción en el mercado italiano por las trabas, por el proteccionismo existente en este sector. El empecinamiento ha hecho que «ItaloTreno», cada día, se esté posicionado, las tarifas han bajado y las ofertas son cada días más interesantes para los usuarios. «Ferrovie del Stato», se ha visto obligada a mejorar sus servicios, renovar sus trenes, se está realizando una verdadera competencia en favor del usuario.
Han sido tres parlamentarios que han trabajado más de un año para presentar una propuesta tripartita, el Paquete Ferroviario: Robert Zìle sobre la Agencia Ferroviaria Europea; Izaskun Bilbao Barandica sobre la interoperabilidad del sistema ferroviario dentro de la Unión Europea y Michael Cramer sobre Seguridad ferroviaria.
El diputado Robert Zile, señaló en su presentación que el cuarto paquete ferroviario fue presentado en el 2013 y su objetivo sigue siendo de gran actualidad ir «derribando barreras para crear un mercado único». La Agencia ferroviaria de la UE podrá emitir las autorizaciones para todos las operaciones, certificados de seguridad ya no se tendrá que solicitar un certificado en cada país será la Agencia la que proporcionará la autorización. Han conseguido un equilibrio en el transporte nacional, los clientes podrán obtener la certificación que tendrá validez en ámbito nacional; deberá haber una Ventanilla Única para los operadores, se regulará las relaciones y la cooperación entre la Agencia ferroviaria europea y las autoridades nacionales.
Izaskun Bilbao Barandica, encargada del informe sobre la Interoperatividad del Sistema Ferroviario en la UE, señaló que este es un sector que está llamado a jugar un papel en la progresiva descarbonización del transporte, en la disminución de los costes logísticos y en el abaratamiento de la oferta que tienen hoy los ciudadanos europeos para poder viajar y en la construcción de un espacio ferroviario único y un sistema de movilidad integrado a escala europea. Y ha sido motivador, sostuvo, comprobar que los emprendedores europeos están dispuestos a innovar, a invertir, a crear empleo y colaborar con estos objetivos si resolvemos el problema de la fragmentación que afecta este modo de transporte y les damos la seguridad jurídica que necesitan y se merecen. El tren es el medio más eficiente en consumo energético y emisiones por tonelada transportada. Dispone en toda Europa de infraestructuras que estamos mejorando a través de las RTE-T y que serán más rentables cuanto más se utilicen. Está además vinculado a una potente industria europea que es líder mundial en su ámbito y actual y futura cantera de empleos de calidad.
Hasta la fecha no hemos aprovechado toda su potencialidad debido a la fragmentación y este cuarto paquete ferroviario intenta eliminar las grandes trabas que le afectan desde una perspectiva política y técnica. Ha habido intentos permanentes de dividir ambos pilares. Nos hemos opuesto firmemente a esa idea porque solo el paquete completo puede construir el espacio ferroviario común que necesitamos. Saludamos el acuerdo alcanzado recientemente en el pilar político, pero lamentamos que no sea tan ambicioso como necesita el sector.
Como ponente del informe sobre interoperabilidad, señaló, tengo que recordar que actualmente las agencias ferroviarias de los Estados miembros promulgan y ejecutan más de 11,000 normas diferentes y un sistema de autorizaciones y homologaciones de material fijo y rodante que convierten el emprendimiento en el sector en toda una aventura. Los costes burocráticos y la complejidad de las gestiones funcionan, de hecho, como una herramienta de proteccionismo y discriminación que dificulta extraordinariamente la aparición de nuevos operadores y afecta al negocio de los fabricantes de vehículos y equipos fijos.
Las empresas que fabrican material ferroviario, por ejemplo, soportan enormes cargas administrativas que incrementan entre un 10% y un 30% el precio final de sus productos. En ese contexto la competencia se resiente y los primeros perjudicados son los usuarios en forma de limitaciones de la oferta.
Para eliminar estos obstáculos nuestro informe plantea, señaló, reforzar el papel y competencias de la Agencia Ferroviaria Europea, lo que evitará que fabricantes y operadores tengan que presentar múltiples solicitudes ante diversas instancias. La AFE —la agencia europea— autorizará los vehículos que hagan servicios transfronterizos, mientras que los interesados podrán elegir entre agencias nacionales y la agencia europea para los tráficos domésticos.
Habrá una red de acuerdos entre la AFE y las agencias nacionales para clarificar funciones y un sistema de ventanilla única que deberá estar en marcha en un plazo no superior a tres años. Esta herramienta de coordinación simplificará y añadirá transparencia al proceso administrativo, permitirá seguirlo desde cualquier Estado miembro y garantizará que todas las autorizaciones similares se resuelvan con los mismos criterios y plazos.
Un registro europeo de vehículos completará el diseño de un sistema administrativo más transparente y blindado contra las duplicidades y la arbitrariedad. La AFE se ocupará igualmente de los sistemas de seguridad y gestión de tráfico (ERTMS), tarea que emprenderá antes de que se publique cualquier licitación referida a este tipo de equipos. En definitiva, pretendemos que el emprendimiento no se detenga ante problemas administrativos o burocráticos, sin que ello signifique reducir un ápice la seguridad que caracteriza al sector.
Espero que los Estados cumplan y no tengamos que aprobar un «quinto paquete ferroviario», porque esta evolución es imprescindible para una movilidad más sostenible. Europa convence a los ciudadanos cuando es útil, cuando resuelve problemas, cuando vertebra servicios comunes y toma decisiones que mejoran la vida de la gente y las condiciones para el emprendimiento y el desarrollo. Eso es lo que pretenden las Directivas y los Reglamentos que integran este cuarto paquete ferroviario.
El diputado Michael Cramer, expuso «es hora de que la implementación del pilar técnico, ya que hay más de 11, 000 reglamentos nacionales para los ferrocarriles de la Unión Europea. La queremos armonizarlos y reducir ese número de forma espectacular. Los certificados de seguridad de las empresas ferroviarias son ahora sólo válidos para un Estado miembro, aunque hace mucho tiempo en realidad una gran parte del reconocimiento mutuo se ha acordado. Y si miro informe de la señora Bilbao en la interoperabilidad, sólo puedo repetir: los trenes por valor de 1,2 millones de euros se encuentran actualmente en el revestimiento, debido a que la autorización no se encuentra. Aquí necesitamos rápidamente los nuevos procedimientos europeos. Con respecto a mi informe – la seguridad ferroviaria – Me puede recomendar que se acepta el compromiso negociado sin cambios.
Voy a resumir brevemente los principales logros: La Agencia Ferroviaria Europea, ERA desempeñará un papel central en la expedición de los certificados de seguridad de la empresa ferroviaria. Para todas las solicitudes que implican más de un Estado miembro es siempre responsable. Para las solicitudes nacionales, la empresa puede decidir por sí mismo si se trata un organismo nacional. Se introduce una mejor cultura de seguridad. Esto animará el personal, que informe sobre los eventos de manera confidencial. Esto permitirá a la industria ferroviaria aprender de los accidentes y mejorará las prácticas de trabajo. También habrá programas de capacitación para el personal, incluidas las disposiciones para la aptitud física y mental. Los Estados miembros estarán obligados a vigilar el cumplimiento de las normas en materia de trabajo, tiempos de conducción y descanso de los conductores de trenes. La AFE puede proporcionar un mecanismo para el intercambio de información sobre los riesgos de seguridad. Esto facilitará el intercambio transfronterizo de información. También se proporcionará una mejor política de información a los ciudadanos sobre las víctimas y mejorará la coordinación de los servicios de emergencia.
En resumen, puedo decir que hemos logrado un buen resultado, es una importante contribución a la creación del espacio ferroviario único europeo y facilitará la circulación a través de fronteras. Deseo éxito a la Agencia Ferroviaria Europea porque van a jugar un papel central. No es un enorme Súper Autoridad, como dicen los críticos. Va a coordinar el trabajo de la UE en cooperación con las autoridades nacionales. Tendrá, sin embargo – y esto es muy importante – la última palabra. Por lo tanto, la certificación de la seguridad y la autorización en Europa será más rápido y más barato. Eso va a beneficiar a los pasajeros, las empresas y el medio ambiente.







