La UE ha suscrito recientemente un nuevo acuerdo de libre comercio con Canadá: el Acuerdo Económico y Comercial Global, o AECG.
El Acuerdo es, posiblemente, el más avanzado de su tipo hasta la fecha. Contribuirá a generar crecimiento y empleo mediante un aumento de las exportaciones, una reducción del coste de las importaciones que las empresas necesitan para fabricar sus productos, una mayor oferta para los consumidores, y la defensa de las estrictas normas de la UE relativas a los productos.
El AECG mejorará considerablemente las oportunidades comerciales para las empresas europeas en Canadá. Con el AECG, las empresas europeas recibirán el mejor trato que Canadá ha ofrecido a cualquier socio comercial, lo que creará unas condiciones de igualdad en el mercado canadiense para las empresas de la UE.

Reducción de aranceles
El AECG ofrecerá beneficios tangibles a las empresas y los consumidores europeos mediante una eliminación o reducción de aranceles, en la mayoría de los casos tan pronto como el AECG entre en vigor. Esto ofrecerá importantes oportunidades comerciales a las empresas europeas, en particular a las más pequeñas, y podría ahorrar a los exportadores europeos cientos de millones de euros al año. Desde el primer día de su aplicación, Canadá eliminará derechos por valor de 400 millones EUR para los productos originarios de la UE. Al final de los períodos transitorios de eliminación de derechos, esta cifra aumentará a 590 millones EUR anuales. La apertura de los mercados permite mantener los precios bajos y aumentar la oferta para los consumidores. Al mismo tiempo, el libre comercio no implica una reducción o modificación de las normas de la UE que protegen la salud y la seguridad de las personas, sus derechos como consumidores o el medio ambiente. Estas normas no cambiarán y las importaciones procedentes de Canadá deberán cumplir toda la normativa sobre productos de la UE, sin excepciones.
Apertura de los servicios y fomento de la inversión
El AECG es, con diferencia, el acuerdo de mayor alcance jamás suscrito por la UE en el ámbito de los servicios y la inversión. Las empresas europeas tendrán nuevas ventajas que les permitan que sus proyectos de inversión sean aprobados en Canadá. Las empresas europeas también tendrán más oportunidades para prestar servicios en Canadá, por ejemplo servicios marítimos especializados, como dragados, desplazamiento de contenedores vacíos o transporte de determinadas mercancías. En otros sectores de servicios, como los de servicios medioambientales, telecomunicaciones y finanzas, el acceso a los mercados queda garantizado tanto a nivel federal como, por primera vez, a nivel provincial. En el AECG, como en todos sus acuerdos comerciales, la UE protege plenamente los servicios públicos.
Reconocimiento mutuo de las cualificaciones profesionales
El Acuerdo establece un marco para aprobar el reconocimiento mutuo de las cualificaciones de profesiones reguladas como las de arquitecto, contable o ingeniero. A partir de dicho marco, las organizaciones profesionales pertinentes de Canadá y la UE tendrán que fijar conjuntamente los detalles técnicos del reconocimiento de sus cualificaciones respectivas. Las autoridades competentes de Canadá y la UE aprobarán a continuación su trabajo y le darán efecto jurídico.
Con el AECG, será más fácil para los trabajadores de las empresas y otros profesionales trabajar al otro lado del Atlántico y para las empresas trasladar temporalmente personal entre la UE y Canadá. Esto facilitará las operaciones de las empresas europeas en Canadá. Será también más fácil para otros profesionales prestar temporalmente servicios jurídicos, de contabilidad, de arquitectura o similares.
Mejora de la competitividad de las empresas europeas en el mercado canadiense
El AECG hará que las empresas europeas sean más competitivas en el mercado canadiense, dándoles facilidades para que presten servicios posventa. Esto facilitará que las empresas de la UE exporten equipos, maquinaria y programas informáticos, al permitirles enviar ingenieros de mantenimiento y otros especialistas para que presten servicios posventa y apoyo y servicios conexos.
Acceso de las empresas de la UE a los contratos públicos
Canadá ha abierto su contratación pública a las empresas de la UE en mayor medida que a cualquier otro de sus socios comerciales. Las empresas de la UE podrán presentar ofertas para suministrar bienes y servicios no solo a nivel federal, sino también a las provincias y los municipios de Canadá, con lo que serán las primeras empresas no canadienses que podrán hacerlo. Se calcula que el tamaño del mercado de contratación provincial de Canadá duplica el de su equivalente federal. Canadá también ha aceptado aumentar la transparencia mediante la publicación de todas sus licitaciones públicas en un único sitio web sobre contratación. Esto beneficiará en gran medida a las pequeñas empresas europeas, ya que el acceso a la información es uno de los principales obstáculos que encuentran a la hora de acceder a los mercados internacionales.
Reducción de costes para las empresas, sin reducir las normas
La UE y Canadá han acordado aceptar mutuamente sus respectivos certificados de evaluación de la conformidad en ámbitos como los aparatos eléctricos, el material electrónico y de radio, los juguetes, la maquinaria o el equipo de medición. Esto significa que, en determinadas circunstancias, un organismo de evaluación de la conformidad de la UE puede someter a ensayo productos europeos para exportarlos a Canadá de acuerdo con las normas canadienses, y viceversa. Así se evitará la duplicación de ensayos y se podrán reducir significativamente los costes para las empresas y los consumidores. Esto es especialmente beneficioso para las pequeñas empresas, a las que puede resultar prohibitivo pagar dos veces por el mismo ensayo.
Protección de los artistas, los innovadores y los productos alimentarios y bebidas diferenciados de Europa
El AECG creará condiciones más equitativas entre Canadá y la UE en materia de derechos de propiedad intelectual (DPI). Por ejemplo, reforzará la protección de los derechos de autor mediante la armonización de las normas canadienses con las de la UE, en materia de protección de medidas tecnológicas y gestión de derechos digitales. También mejorará la manera en que el sistema canadiense de DPI protege las patentes de los productos farmacéuticos de la UE. También aumentará su cumplimiento, ya que se contempla la posibilidad de aplicar medidas provisionales y requerimientos a los intermediarios que participen en actividades ilícitas. Canadá también ha acordado reforzar sus medidas en frontera contra los productos con marca falsificada, con derechos de autor pirateados o con indicación geográfica falsificada.
El AECG es un importante paso adelante para muchas pequeñas y medianas empresas de comunidades rurales que comercian con productos agrícolas, que ahora se benefician de que Canadá haya aceptado proteger 143 productos distintivos de determinadas regiones geográficas de la UE. Los productos que estarán protegidos en el AECG son los productos alimentarios y bebidas más exportados de la UE, como el queso Roquefort, el vinagre balsámico de Módena y el queso de Gouda neerlandés. Los productos europeos estarán protegidos de las imitaciones a un nivel comparable al que ofrece el Derecho de la UE y evitarán el riesgo de ser considerados productos genéricos en Canadá.
Protección de los derechos de los trabajadores y del medio ambiente
En el AECG, la UE y Canadá afirman su compromiso con el desarrollo sostenible. Ambas Partes están de acuerdo en que el comercio y la inversión deben crecer reforzando la protección del medio ambiente y de los derechos laborales, y no a su costa. La UE y Canadá se han comprometido a que el AECG ayude a garantizar que el crecimiento económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente se apoyen mutuamente. El AECG incluye las obligaciones de Canadá y de la UE respecto a las normas internacionales sobre derechos de los trabajadores y protección del clima y del medio ambiente. Además, el AECG otorga un papel importante a la sociedad civil de la UE y Canadá a la hora de participar en la ejecución de los compromisos adquiridos en estos ámbitos del Acuerdo. El AECG también establece un procedimiento de solución de diferencias que incluye consultas a las administraciones públicas y un grupo de expertos.








