Un maravilloso proyecto que inició en junio 2015 en la Academia Ambrosiana, lugar de cultura por excelencia que tiene sede en Milán, «I saperi dell’arte» y no pudo tener un nombre más adecuado, pues es el conocimiento que el arte nos brinda para entender la historia en el más amplio sentido del término así como las expresiones artísticas más sublimes realizadas por los hombres y mujeres de todas las épocas. En el arte se cruzan tantos sentimientos y tantas realidades, es el medio más adecuado para comprender el pasado, recuperándolo para enriquecer nuestro presente con proyección al futuro de quienes vendrán.
En la primera edición de este importante proyecto, los días 9-10 de junio 2015 el XXV Prefecto de la Ambrosiana Franco Buzzi al inaugurar el Primer Congreso señaló su objetivo, ocuparse de la metodologia en el estudio del arte, de la historia del arte, dedicando dicha edición al Renacimiento en Italia y en Milán, representado por Enea que lleva en sus espaldas Anquise, una pintura de Rafael cuya reproducción realizada por Antonio Mariani (1620-1622) se encuentra en la sede de la Ambrosiana.
Recordamos que la Academia Ambrosiana fue fundada por el Cardenal Federico Borromeo, Arzobispo de Milán, el 25 de junio de 1620 como Academia de Dibujo para la enseñanza de la pintura, la escultura y la arquitectura, y tras un periodo de decadencia en el siglo XVIII interrumpió su actividad en el XIX. Renació en 1963 la Ambrosiana por iniciativa del Arzobispo, el Cardenal Giovanni Battista Montini, como Academia de San Carlos Borromeo, con el fin de promover estudios histórico-religiosos, y en 2003 se le unió la Academia de San Ambrosio, dedicada a los estudios patrísticos.
Reportamos las palabras que el Prefecto Buzzi en la inauguración del I Congreso de 2015 «El patrimonio de toda la tradición debe ser transmitido con todos sus valores a las generaciones futuras sin que nada sea dejado de lado, de manera adecuada, incluyendo a quienes se ocupan del estudio de la historia del arte. Lamentablemente, nos encontramos actualmente en un momento de desviación de la historia del arte, de la critica del arte, una dúplice desviación donde existen, por un lado, intereses vinculado al mercado del arte y en este caso no todos los valores que son constitutivos del patrimonio cultural del arte son respetados por conveniencias y por oportunidades que responden a otros tipos de valores como es el económico y la conveniencia del mercado; por otro lado, se constata la desviación del «divismo», de quien pretende a toda costa decir algo nuevo para afirmarse en el campo de la historia del arte o de la crítica del arte y esto tampoco es correcto, presentarse como «grande» porque se inventa una hipótesis que no es sufragada por aquellos elementos que constituyen la metodología sana del estudio en el campo de la historia del arte, me refiero a la filología, la búsqueda en los archivos, el conocimiento del ámbito histórico, los principios de la hermenéutica de una cultura que ofrece elementos para interpretar los reales contenidos para no caer en vanos formalismos o también el aporte de las nuevas tecnologías que en base a los recientes estudios de Matera nos dan la posibilidad de conocer algo más con relación a los bienes culturales que debemos transmitir a las generaciones futuras. Ante estos peligros, tanto la Ambrosiana con la Fundación Trivulzio han decidido actuar para retomar un nivel de estudio y de producción digno del nivel de lo que realmente está en juego. No se trata de defender a toda costa lo que la tradición nos transmite sino, se trata, de profundizar de manera crítica lo que la tradición nos transmite para un mejor conocimiento de nuestro patrimonio. Lo gratuito y lo que nace de las impresiones subjetivas o de la voluntad de ponerse en primer plano en la escena del campo del estudio simplemente para aparecer, no está bien».

Este es el espíritu que está en la base de este gran proyecto que este año 2016, los días 9 y 10 de junio se ocupó de la «Historia y la Historiografía del arte desde el Renacimiento al Barroco en Europa y en las Américas». Una reunión de expertos de la historia del arte, de la restauración, de historiografía, teólogos, históricos se dieron cita por dos días, un enriquecimiento que nos permite comprobar que la globalización se actuaba ya en el siglo XVI.

Si el Barroco se desarrolla en Roma, nace conceptualmente en la Lombardia, en Milán tierra del principal exponente del barroco Michelangelo Merisi (o Amerighi) conocido como Caravaggio, del nombre de la ciudad de origen de sus padres situada cerca a Milán. Cuentan que prefirió llevar el nombre de una ciudad pues ya había un Michelangelo en Roma.
Caravaggio hasta los 22 años vive en Lombardia, no se ha encontrado hasta la fecha alguna obra de este gran pintor, en cambio produce en Roma y genera una corriente europea, Rubens se inspira en sus obras. Sus cuadros son de una realidad impresionante así como las torsiones, retorsiones, movimientos de sus personajes, los detalles, colores, expresiones que nos permiten conocer la realidad de aquél tiempo.

El Barroco se presenta en la moda, en la pintura, en la escultura, en la música. La arquitectura tiene su exponente de mayor envergadura en la Plaza San Pedro en el Vaticano o Plaza Navona en Roma. Este estilo, se desarrolla en el Siglo XVII, es la epoca de Galileo, de la Contrareforma, de los grandes soberanos, del final del Concilio de Trento.
Las obras del Barroco retratan el tiempo e involucran al espectador por las emociones que suscitan. Llegó a América con la Conquista, dio origen, entre otros a la Escuela Cuzqueña, escuela que enriqueció aún más este estilo con oro, se encuentran importantes vestigios, altares de iglesia, cuadros magníficos cubiertos de oro.
En la conclusión de este importante Congreso de dos días, que haremos conocer algunos importantes temas tratados, el Prefecto de la Ambrosiana Franco Buzzi, nos dio nuevamente cita a junio 2017, cuando por dos días se profundizará el Iluminismo.







