El «Cinquantenaire», fue concebido  por el rey Leopoldo II, quería embellecer Bruselas, con tal motivo, hizo construir un amplio parque con edificios que sirven como lugar de exposiciones temporales y varios eventos, así como también hospedan colecciones de arte permanentemente. En el «Cinquantenaire» se encuentran los Musées royaux d’Art et d’Histoire y el Musée royal de l’Armée et d’Histoire militaire, posteriormente se agregará Autoworld.

En esta sede, en la parte norte, se realiza, desde hace 26 años, el Mercado Medieval de Etterbeek, tres días, el viernes 18, el sábado 19 y el domingo 20 de mayo, tuvo lugar el viaje hacia el pasado medieval belga.  Todos los anfitriones estuvieron vestidos para la ocasión a la usanza de la época, además de recrear la historia, ofrecieron gastronomía y artesanía original.

El arma usada de la época, la espada, estuvo presente con tres compañías: Bruxellensis, Santo Grial y los Tiempos Olvidados, quienes reconstruyeron las peleas de espadas, también enseñaban. Alimentos y bebidas en venta a un publico divertido que asistió en familia. El tiempo de Bruselas regaló a todos un sol espléndido. Los artesanos vendieron en cantidad sus trabajos manuales, encontramos al herrero, al maestro sastre, a los fabricantes de flechas y arcos, al joyero, a la modista, cada uno en su stand-carpa, en perfecto respeto a la usanza medieval.

Los juegos para los niños, como la silla voladora, sillas de madera, ajustadas con tornillos y clavos de hierro con cinturones de cuero. Con músicos que caminaban entre la gente sonando melodías con el violín.

Esta manifestación, que ha durado tres días, ha mantenido un constante flujo de asistentes, ha demostrado que la economía se reactiva haciendo apelo a la historia, al trabajo artesanal, a una convivencia sana y, si el tiempo lo permite, todo es bastante satisfactorio. Entonces, ¡a la próxima edición!.

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