Desde Milán y Roma hasta Solomeo para festejar la vida y la belleza con Brunello Cucinelli.

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Una organización impecable, de Roma y Milán, por tren, 500 periodistas llegaron a Solomeo invitados por Brunello Cuccineli a festejar la realización del gran sueño por la vida y la belleza. 

Desde Milán partió un tren con 11 vagones, ingreso directo desde la Sala Reale e delle Armi,  área de dos pisos constuída por el arquitecto Ulisse Stacchini, para la familia real, los Saboya. La construcción es majestuosa pensada en mínimos detalles, desde el piso de madera con incrustaciones, un corredor lleno de decoraciones, mármoles, mosaicos y muebles de gran valor. El Royal Hall se encuentra en el nivel binario y se puede acceder directamente desde la Plataforma 21, donde nos espera nuestro tren. Cada invitado tenía su asiento reservado en su vagón, el hotel de destinación y el bus que le acompañaría desde su llegada a Perugia hasta el regreso.

Luego de tres horas de viaje, llegamos a Perugia, los buses nos llevaron a los correspondientes hoteles que albergaron a los 500 periodistas, éstos  situados alrededor de Asís. Nuestro hotel «Valle di Assisi Hotel & SPA Resort» se encuentra a cinco kilómetros de Asís, desde el restaurante se tiene esta vista:

Luego hacia Solomeo, para conocer las instalaciones del establecimiento Brunello Cucinelli. Quien piensa encontrar una fábrica o establecimiento tradicional se equivoca, es un establecimiento con grandes ventanales, un parco a su alrededor con pinos, todo my bien cuidado. 

El sector textil no encuentra fácilmente trabajadores, lo comentaba una colega francesa, experta de fibras, esto se manifiesta tanto en en Francia como en Italia. Podría ser considerada una de las razones por las cuales, el centro de operaciones, de la Brunello Cucinelli tiene grandes ventanales, arboles, pinos, grandes áreas de verde, y, sobre todo, ningún anaquel llega a superar un metro y medio, la luz que los trabajadores reciben es natural además de la artificial. Una jornada que termina a las 17.30 y realmente termina, luego, no se hace ningún tipo de actividad laboral, ni responder una mail, pues según Brunello Cucinelli, hay que dar dignidad a la vida.

Recibiendo a sus huéspedes en la parte superior de la gran escalera.

Llegamos al establecimiento, nos recibe una imponente escalera con más de cien escalinatas y en la parte superior esta Brunello Cucinelli esperándonos, para recibirnos, para cada uno de los huéspedes tiene palabras de entusiasmo y alegría, de bienvenida. Se siente feliz de recibirnos, recalca que yo vengo «del Perú», él siente un gran orgullo que conozcamos su establecimiento, sus enormes salas Open Space donde trabajan en su mayoría tantos y tantas jóvenes.

Saliendo de la imponente y agradable fábrica, la fila de buses nos espera para llevarnos al  Valle de Solomeo, donde caminando encontramos el monumento a la «Dignidad del Hombre», luego la cantina, el video de portada nos muestra en toda su belleza e imponencia este espléndido lugar.

Proseguimos, los buses nos llevan a la ciudad medieval de Solomeo, caminamos por el pueblo, encontramos la villa de Brunello y Federica Cucinelli, cercada y con una seguridad en la puerta. Converso con los vecinos, frente a su casa, son personas mayores, digamos ancianas quienes sólo tienen palabras de afecto sincero hacia él, nos dicen “Brunello siempre ha ayudado a todos”, lo conocen desde que era joven, se sienten contentos y conmovidos por la llegada de tanta gente del extranjero al Borgo de Solomeo.

Brunello Cucinelli durante la Conferencia de prensa. A su lado su amigo, el arquitecto Massimo De Vico Fallani quien lo ha acompañado en la realización de sus ideas, que van mucho más allá, de la producción de la Brunello Cucinelli.

La ciudad de Solomeo, ciudad medieval muy bien restaurada, pareciera que se detuvo el tiempo, llegamos a la Piazza della Chiesa desde donde Brunello Cucinelli dictará su Conferencia de Prensa para los 500 periodistas, además, están presente, los amigos de la ciudad, sacerdotes, políticos invitados, representantes de la Provincia, el Alcalde. La cena se realizó en la Piazza della Pace, organizada, en una lluviosa y fría noche de Solomeo, con una carpa transparente, velas, luces, decorada con muy buen gusto, para comodidad de los huéspedes. 

La cena preparada por el Chef Vittorio, fue muy apreciada. En mi mesa estaban dos periodistas rusos, ambos conocían el Perú, cuando supieron que era peruana, con entusiasmo y exclamaciones, ante el estupor de los otros comensales italianos, hablaron de la gastronomía peruana como «la mejor del mundo», ambos trabajan en Revistas del «buen vivir», declararon convencidos que Perú era una meta obligada de conocer. Alexander Rymkevich, con celular en la mano mostró las fotos, prueba de sus expresiones, fotos de su reciente viaje peruano: Puno, Lima, colores, entusiasmo y su entusiasmo por la gastronomía peruana.

Volviendo a Brunello Cucinelli, en todo este trabajo logístico, lo asisten tantas jóvenes, tantos jóvenes, todos alegres festejan la fiesta. Este hombre ha transformado su familia, su economía, su ciudad, ha hecho que Solomeo sea conocida, sea identificada en el mapa. Un hombre de éxito, apreciado y aclamado en diferentes partes del mundo y también en Italia. Le gusta que lo quieran, con gusto se toma las fotos, muchas fotos, él está contento, le gusta sentirse querido, quiere ser querido.

Terminada la cena, la fila de buses nos espera con la destinación de los hoteles donde dormiremos. Salida al día siguiente, a Perugia desde donde nos dividiremos los 500 periodistas, quienes a Milán, quienes a Roma. Todos comentando, encantados, en todos los idiomas. Proseguiremos, en dos artículos de próxima aparición, les haremos conocer el Establecimiento de la Brunello Cucinelli, nuestra conversación con los jóvenes, lo que descubrimos para terminar haciendo conocer al personaje de esta historía: Brunello Cucinelli. 

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