Riqueza y Crecimiento Económico y el Papel de la OCDE en el Desarrollo Peruano. Por Fernando Palomares.

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Hace pocos días,  se realizó en Lima una conferencia entre el gobierno peruano y la OCDE siglas en español de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que agrupa a 34 países miembros y su misión es promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo, fundada en 1961, la misma que se realizó en el marco del denominado Programa “Rumbo a Lima” o “Road To Lima”, que comprende un conjunto de actividades preparatorias para las Reuniones Anuales de las Juntas de Gobernadores del Grupo del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, que se llevarán a cabo en Lima en octubre próximo.

No obstante es vital analizar el contexto real en que se realizará este encuentro de los denominados países ricos, desarrollados y emergentes, aquí en Lima en octubre del año en curso; es así que en las últimas tres décadas la dinámica de crecimiento de la economía peruana está marcada por una fuerte inestabilidad, los estudios concienzudos nos demuestran que en términos reales tenemos el mismo PBI per cápita que el año de 1970 es decir en explicaciones estadísticas hemos decrecido o tenemos un atraso de por lo menos 30 años, debido principalmente a la excesiva participación del Estado en la economía; desde mitad del siglo pasado encontramos una intervención del sector público en el Producto Bruto Interno del Perú.

Perú País Minero, a nivel mundial y latinoamericano el Perú se ubica entre los primeros productores de diversos metales, (oro, plata, cobre, plomo, zinc, hierro, estaño, molibdeno, teluro, entre otros)

De 1951 a 1968 el crecimiento promedio peruano se da en (5.6%) mientras que la participación del sector público en el PBI es de (9.3%); de 1969 a 1990 tenemos un (1.6%) versus un (15.8%) del sector público; y desde 1991 al 2000 el crecimiento promedio es de (4.2%) contra un (13.5%) del sector público; de allí para adelante las cifras son más que alarmantes con una patética política subsidiaria en estos últimos 15 años que han creado más pobres y cuadripléjicos laboralmente hablando, con nula iniciativa de crear y desarrollar riqueza, lo que se traduce en casi nada de un verdadero desarrollo e incremento de las fuerzas productivas del país.

La fuerza laboral peruana muestra estadísticas que pueden causar infarto al conocerlas en su verdadera dimensión y es que del 100% de la misma, se estima que en el Perú la informalidad puede fácilmente superar el (75%) del empleo, de cada 10 personas en edad de producir riqueza en este país Inca, en primer lugar, 6 son informales, de los cuales 2 son asalariados, 3 independientes y 1 trabajador del hogar o trabajador familiar no remunerado; en segundo lugar, 4 formales dentro de los cuales hallamos 2 asalariados privados, 1 asalariado público y 1 independiente formal.

El peruano siempre creativo, innovar y emprendedor, ha venido creando sus propias fuerzas productivas, ante un Estado burocrático y lerdo en concepto de gestión a favor de sus ciudadanos, en el Perú por ejemplo el tiempo que toma empezar un negocio es de 150 a 200 días del calendario laborable, en Argentina no pasa de 15 días, en Bolivia lo hacen en 20 días, en Venezuela se emprende un negocio en 50 días; el Perú encabeza la lista de 13 países de la región con una burocracia dorada, corrupta y despótica por no decir menos.

Es ese contexto es que urge más que nunca que nuestra economía se consolide verdaderamente en ese sentido de hacer crecer el PBI como eje fundamental para lograr el desarrollo de los peruanos, ese es el verdadero desarrollo y progreso, cuando los ciudadanos elevan su calidad de vida con ingresos reales que permitan cubrir los gastos de la canasta básica familiar peruana, y que muestre en relieve que el peruano de a pie está incluido en el beneficio del tan llamado crecimiento económico del que han hablado los últimos tres gobiernos que hemos tenido en esta tierra Inca.

Las oportunidades que ofrece nuestro pa°s han hecho que seamos uno de los pa°ses de la regi¢n donde se observa mayor inversi¢n en miner°a, col°deres de la miner°a mundial.

El gobierno peruano revela a cada momento que el monto mínimo para que una persona subsista al mes es de S/ 260 soles (es decir menos de $100 dólares) siendo ese monto parte de la Canasta Básica Familiar promedio, que únicamente incluye comida y transporte, vestido y comunicaciones básicas de subsistencia, por lo general una familia cuenta con un promedio de cinco miembros, lo que significa que estas cinco personas o familia requiere S/. 1,350 soles al mes, ahora bien la remuneración mínima vital (RMV), es de S/ 750 soles para millones de trabajadores en este país, es decir un trabajador peruano gana al mes ($ 250 dólares), habría que preguntarse si es que un trabajador con esos ingresos puede mantener una familia, con necesidades tan importantes como la educación, vivienda, y otros aspectos, a esto hay que agregarle que el Perú es el país cuya canasta básica familiar no se calcula por zonas regionales o geográficas, con estas cifras del país de las maravillas, cada gobierno se infla de orgullo al sostener a los cuatro vientos que en el Perú hay menos pobres, claro, si para este gobierno basta que ganes 100 dólares mensuales para que dejes de ser pobre.

En el Perú casi siempre ha existido una pelea por el dominio de la economía y sólo unos pocos han salido ganando reinando así el factor egoísta, estos grupos económicos casi nunca han apostado por la creación de industrias, ni han invertido jamás en investigación-innovación y tecnología, mucho menos en educación, ni en otros puntos importantes de la calidad de vida de los peruanos, como sí lo han hecho otros países vecinos de la región; en suma una solución de las muchas que pueden existir podría radicar en la implementación de un cambio y mejora en la política económica, mejor distribución de la riqueza, con una mejor educación, invirtiendo en los colegios, universidades; y en investigación seria y real, sin tinte político de turno.

La relaci¢n con la Organizaci¢n para la Cooperaci¢n y eEcon¢micos v°nculo de trabajo, de di†logo y de aprovechamiento p£blico peruano.

También los medios de comunicación deben dejar de ventilar sus desechos y propagandas de chismografía y de callejón, desterrando el morbo, e incentivando la cultura del esfuerzo, la creatividad y del trabajo con un nuevo pensamiento y estilo de vida basado en los valores y la ética. El gobierno en todos sus niveles no debe practicar ni fomentar la corrupción. Debe haber inversión de capital extranjero, para generar mayores puestos de trabajo pero con respeto al medio ambiente y enarbolando las banderas de la dignidad de las comunidades nativas de este país Inca; apostando principalmente en la generación de industria, con valor agregado en todas las materias primas que abundan en nuestro país, y que vienen siendo despensa del mundo con una explotación de más de 500 años, desde que se invadiera y destruyera el imperio Inca del Tahuantinsuyo.

Lo anterior antes expuesto en lo referido al sector minero, gasífero, petrolero y de energía se refleja en que el mayor crecimiento de la economía peruana en el 2015, estimado en (4.8%), estaría relacionado directamente a la recuperación de la minería e hidrocarburos (5.6%), siendo relevante la recuperación de la producción de cobre, con la ampliación de operaciones de las transnacionales que operan en el Perú, como en Toromocho, que estaría cerca de duplicar su volumen; y por la recuperación de Antamina. Sin embargo este crecimiento se dan a expensas de recursos no renovables que se van agotando y cuando ello acabe o bien el precio internacional de los metales caiga, afecte directamente el campo macroeconómico del Perú y de sus ciudadanos ya que los gobiernos sostiene los presupuestos generales de la república en base al ingreso rentable que generan la explotación de estos recursos; y que da trabajo solamente a un selecto y reducido número de trabajadores, actualmente, la minería provee 200,000 puestos de trabajos, este país tiene más de 30 millones de habitantes.

En suma el análisis y estudio de la realidad económica peruana nos llevaría tomos de libros desarrollar y explicar, ya que solo nos hemos referido a un ápice del todo, como es el tema de la infraestructura o de servicios sociales especialmente en al área educativa, o el de proyectos dirigidos a sectores productivos que es casi nula su inversión por no producir mecanismos de corrupción en ellos, en otras palabras en la inversión de proyectos productivos no hay ganancias de porcentajes, ni aceitadas de manos, como si existe en la inversión pública, como las construcciones de lozas deportivas, plazuelas, edificios, en suma la siembra de ladrillo y cemento por parte los gobiernos, locales, regionales y el del gobierno central.

Finalmente es importante señalar que la (OCDE) ofrece un foro donde los gobiernos puedan trabajar conjuntamente para compartir experiencias y buscar soluciones a los problemas comunes. La (OCDE) trabaja para entender que es lo que conduce al cambio económico, social y ambiental. Midiendo la productividad y los flujos globales del comercio e inversión en los países que la conforman. Analizando y comparando datos para realizar pronósticos de tendencias. Fijando estándares internacionales dentro de un amplio rango de temas de políticas públicas de sus integrantes, el Perú si bien es verdad todavía no cuenta con una membresía plena a la (OCDE) ya forma parte de la mesa de trabajo de la misma y está en proceso a su incorporación total.

Esta agenda temática que se ha visto en Lima, y que se ha denominado “Rumbo a Lima” o “Road To Lima”, pretende poner en discusión técnica aspectos económicos y financieros que son cruciales para el crecimiento y desarrollo económico sostenido e inclusivo, tanto para países desarrollados como emergentes, priorizando la situación de la región, de esta manera el Perú busca difundir el denominado ‘Programa País’ y sus beneficios en los sectores claves del país creando mecanismos estructurados de colaboración mutua entre el Perú y la (OCDE), acercándonos a las buenas prácticas de gobierno, ya que como país hemos venido demostrando avances importantes, sobre todo en materia económica, debido a nuestra inmensa riqueza minera, gasífera y petrolera, sin contar nuestra amplia flora y fauna, y biodiversidad peruana.

En suma abrigamos la esperanza que el trabajo y colaboración con la OCDE nos permita como nación avanzar en temas que son de vital importancia para lograr un crecimiento sostenido de largo plazo, el bienestar de la población peruana y un camino al desarrollo en democracia y libertad con contenido de políticas de Estado firme y con una economía inclusiva con inversión que genere desarrollo y armonía entre los peruanos , y que esta experiencia y relación con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cree un vínculo de trabajo, de diálogo y de aprovechamiento de vivencias para mejorar transversalmente el sector público de este nación Inca, y que se traduzca en efectos multiplicadores positivos de desarrollo y felicidad en todos los campos de la vida de los ciudadanos del Perú.