La actual recesión económica que están afrontando los países de América Latina, obliga a los gobiernos a atraer flujos de capital del exterior para sostener sus economías. Uno de los mecanismos de financiamiento es obtener dichos flujos a través de la deuda externa.
Deuda externa 2020 – US$ Millones / % del PBI (Principales países)

El Perú es uno de los países de América Latina con la menor deuda externa de US$ 25,717 millones y en relación a su PBI es del 11.1%. Brasil, es el país con la mayor deuda externa con US$ 554,857 millones. La deuda externa de Colombia representa el 48.6% de su PBI nacional, la mayor relación deuda/PBI de los países analizados.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), enfatiza que el problema de los niveles de deuda a nivel mundial es algo que se ha venido arrastrando en los últimos años. Al 2019, se estima que la deuda mundial ascienda a US$ 255 billones, lo que representa más del 322% del PBI mundial. Esta situación es el resultado de la emisión de deuda con estándares bajos y tasas elevadas, lo cual atrae a los inversionistas que buscan más rendimiento, pero conlleva un mayor riesgo.
En el contexto del coronavirus, los países de la región requieren capital extranjero debido a que muchos de ellos no tienen la suficiente solvencia fiscal para hacer frente al Covid-19, lo que les obliga a emitir bonos a tasas elevadas, agravando sus finanzas públicas.
Este aumento de la deuda es evaluado por las calificadoras de riesgo crediticio. Un potencial aumento de la deuda externa, en este escenario, está generando que las perspectivas sean modificadas de “Estables” a “Negativo”, lo cual determina una mayor incertidumbre para los inversionistas alrededor del mundo.
La recaudación fiscal se convierte en un factor importante. Los países latinoamericanos deben hacer frente a sus obligaciones; sin embargo, la recaudación fiscal de la gran mayoría de los países se ha visto reducida. Por ello, la reactivación económica de América Latina se convierte en uno de los principales temas de agenda.
Un plan de reactivación económica y una adecuada administración de las cuentas fiscales son fundamentales para asegurar un crecimiento de largo plazo sostenible, evitando el riesgo de que muchas de las economías latinoamericanas puedan caer en insolvencia.








