Parte final
Un sufrido ahorrista informa que ha dejado constancia documentada de no haber recibido ninguna comunicación y/o alertas por parte del Banco BCP, en relación a su cuenta y tarjeta de crédito respectivas no obstante haber dejado su dirección electrónica en poder del Banco BCP y cuyo trámite para que se corrija ha superado los 6 meses de trámite personal.
El reclamo fundamentado, contando con el árbitro de INDECOPI y SBS, ya volteó el calendario del 2018 y con una serie de subterfugios que dilatan el reconocimiento de daños y perjuicios que implica una clonación de tarjeta, cuando la entidad financiera no tiene capacidad ni voluntad para resolver.

En un primer momento el Banco BCP, rechazó el pedido de la persona afectada exigiendo el pago de todos los consumos (incluidos los no reconocidos por la persona). La razón se impuso y el banco no ha podido ignorar su responsabilidad, gracias a la argumentación y pruebas presentadas por el usuario, según testimonio comentado en un foro de estudiantes universitarios.
Las personas que han sufrido este abuso, consideran que la entidad financiera provoca daños muy graves, porque su conducta basada en sofismas, corroboran que hay escasa seguridad para el consumidor.
La extensa dilatación del tiempo para resolver estos casos de clonación de tarjetas ocasionan serios problema en el desempeño laboral, como dejar su trabajo, volver al país, un vía crucis, solicitar los servicios de juristas que son muy pocos los que desean asumir defensa.
La indiferencia con el cliente es tan intensa que sin analizar el reclamo pasó a las garras de las centrales de riesgo (INFOCOR) como personas morosas, situación que impide obtener créditos en instituciones financieras, entre ellas en el Banco de la Nación que brinda servicios a jubilados del sector público,
La Banca y sus sofismas, se traducen en falta de comunicación con el cliente, inobservancia de plazos para resolver pedidos presentados, exigencias de pagos (consumos no reconocidos), reporte a centrales de riesgos, y presentación al ciudadano con falta de capacidad de endeudamiento.
Todo ello configura un mal servicio recibido, por lo que en atención a legislación vigente, son pocos los juristas que consideran justa y necesaria respaldar una demanda de indemnización por daños y perjuicios como una forma de reparar en parte los perjuicios ocasionados por un servicio defectuoso para el usuario, afirma el jurista Adolfo Céspedes Thorndike, en un foro internacional con estudiantes de La Libertad, Región en el Norte del Perú.
Precisamente, los estudiantes convocados al fórum organizado en Trujillo, Arequipa y México, coincidieron en reconocer que los daños que causa una acción dilatoria, violenta lo estipulado en el C.C. vigente, Artículo 1101, y siguientes que legisla sobre el daño contractual, así como en lo estipulado en el Art. 1902, sobre daño extracontractual.
Igualmente se indica que en el Título 1 Capítulo 1.1, del Código de Protección y Defensa del consumidor, acápites: a, b, c, d, h, i, referentes a los derechos de los consumidores.
En Art. 88.1 Ley 29571 Código de Protección y Defensa del Consumidor que establece que las entidades del sistema FINANCIERO y de Seguros, deben resolver los reclamos dentro del plazo establecido en la normativa correspondiente; y como se ha determinado en múltiples circulares de la SBS. Para diferentes casos estos plazos no deben exceder de los treinta días calendarios. De lo contrario los reclamos deben darse por aceptados.
En la historia de la Filosofía, Marco Antonio Moreno, remarca que la alteración premeditada de la verdad se intensifica en la economía de libre mercado. Menciona que Hayek y Friedman fueron grandes sofistas. Y lograron convencer no sólo a ese nutrido grupo de intelectuales que se reunió en las faldas del Mont Peleryn en 1947, sino que de ahí a los gobiernos, a los políticos y a los dueños del capital.
Para ambos, Hayek y Friedman, los mercados son altamente eficientes, y es la herramienta básica que se utiliza en la teoría general del equilibrio. Y dado que la economía tendrá que convertirse en una ciencia humilde, bajar del pedestal y dejar de ser la palabra sagrada que era, es hora de dar a conocer algunos de estos sofismas:
Para el neoliberalismo los mercados son eficientes por definición. Otro sofisma: la Soberanía del Consumidor. Paradójicamente, en el neoliberalismo las técnicas de mercadeo constituyen un instrumento de dominio y control de las conciencias individuales, favorecidas por la noción de consumismo y endeudamiento donde «endeudarse es bueno».








