La inversión extranjera directa (IED) es uno de los más importantes pilares del crecimiento económico de América Latina y el Caribe. De acuerdo a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), durante el 2020, la región recibió US$ 87,574 millones de IED, lo que significó una disminución de -45.4% respecto al flujo obtenido en 2019 que fue de US$ 160,474 millones.
México con US$ 29,079 millones, Brasil con US$ 24,778 millones y Chile con US$ 8,386 millones fueron los países que obtuvieron más flujo de IED durante el 2020. Los países que reflejaron un mayor descenso de la inversión extranjera, durante la pandemia, fueron Perú y Brasil, con una reducción de -87.8% y 62.1%, respectivamente.
En el 2020, las fusiones y adquisiciones en la región descendieron un 67%, debido a la contracción del sector manufacturero y de servicios. Además de ello, hubo una baja en los anuncios de nuevos proyectos de un -43%, principalmente en los sectores automotor, hotelería y energía. No obstante, en este mismo período se registró la mayor operación de fusiones y adquisiciones en América Latina, por parte de CPP Investment de Canadá, al adquirir el 40% del capital social de IDEAL de México, empresa constructora, por US$ 2,500 millones.
Sudamérica ha sido la subregión más afectada en cuanto a IED, con una disminución de 54% en el 2020, acumulando US$ 52,000 millones, aproximadamente. El principal factor de este resultado fue el desplome de IED hacia Brasil con -62.1%, principal receptor de inversión extranjera. Se esperaba que la economía brasileña fuera la más rápida en recuperar su nivel de crecimiento económico, pero se vio afectada por la reducción de las inversiones en servicios de electricidad y gas con -62% al igual que del comercio con un -33%, servicios financieros con -68% y transporte y logística con una baja de -90%.
Chile y Perú también fueron economías que se podrían recuperarse rápidamente, debido al incremento de los precios de las materias primas. En el caso de Chile, la transición a inversiones verdes impulsó la atracción de más capital extranjero lo que atenuó su caída de IED en 2020 con un -33%. En contraposición, la IED que recibió el Perú en 2020 fue 87.8% menor que en 2019, debido a la prolongada cuarentena establecida desde el 16 de marzo hasta finales de junio y la contracción económica generada por la inestabilidad política.
La UNCTAD estima que así se asegurase la recuperación de la actividad económica y una mayor rapidez en la vacunación de la población, Latinoamérica recuperaría su nivel de IED pre crisis recién a partir del año 2023.







