En América Latina, la actividad de los restaurantes, después del turismo es la actividad más importante en el sector servicios y turismo. Ante la inmovilización social obligatoria, esta industria ha sido fuertemente impactada. La ausencia de comensales, ante el COVID-19, ha generado que muchos restaurantes cierren sus puertas, sin embargo, el reparto de alimentos a domicilio (delivery) se ha convertido en una herramienta primordial en la probable reactivación de esta industria.

De acuerdo a Euromonitor International, en su reporte “Entrega de servicios de alimentos en América Latina: la búsqueda del crecimiento”, el servicio de alimentos de restaurantes en América Latina es una industria de US$ 200,000 millones, la cual sigue en permanente crecimiento.
La mayor urbanización de la sociedad de América Latina, ha llevado al mercado latinoamericano un punto de inversión por el servicio de delivery por aplicativo móvil. Entre el 2014 y 2019, las ventas de delivery en América Latina se han cuadruplicado, convirtiéndose en la segunda región con mayor crecimiento, luego de Asia Pacífico.
A pesar de la expansión del COVID-19, países como Chile y Argentina flexibilizaron el servicio de los restaurantes al permitir el reparto a domicilio; sin embargo, existen casos en los que muchos trabajadores de reparto se quejan de no haber recibido los implementos de seguridad por parte de sus empleadores, poniendo en riesgo no solo sus vidas, sino también la de los comensales.
En el caso de Perú, hace dos semanas se ha permitido que los restaurantes inicien su reapertura; sin embargo, se está considerando el recojo presencial de los productos. Esta semana el Ministerio de la Producción (Produce) facilitó la apertura de más empresas de este subsector, pero aún no existe una medida específica en la que se permita el uso de aplicativos móviles para el servicio de delivery; solo se permite el uso de transporte propio.
La situación actual de la industria gastronómica en América Latina pone en evidencia la necesidad de protocolos específicos en los servicios de delivery. El transporte propio de cada restaurante tiene a su favor el mayor control en el cumplimiento de los protocolos de salubridad, pero el servicio por aplicativo móvil permitiría, además, incentivar mayores ventas en este sector. Ante esta situación, se requiere una mejor estrategia de coordinación entre restaurantes y los servicios de terceros; principalmente el servicio de reparto a domicilio para la prestación de servicios de forma segura.








