
Asumirá el cargo el 1º de enero de 2017, agradeció en particular a Ban Ki-Moon y habló en tres lengua agradeciendo, sus primera palabras fueron: gratitud y humildad.
Dio resalto a la transparencia del proceso de selección de la ONU, lo cual ha dado aún mayor credibilidad a la institución. Y eso es cierto. Por lo cual, ante esta transparencia de selección se debe a todos y como el Secretario General designado Guterres señalo «después de haber sido elegido por todos los Estados miembros, hay que estar al servicio de todos ellos por igual y sin una agenda, como está consagrado en la Carta de la ONU.»
Con relación a su función, destacó el hacer «sus buenos oficios, trabajando como convocante, un mediador, un constructor de puentes y un agente honesto para ayudar a encontrar soluciones que beneficien a todos los involucrados.»
Se refirió a su trabajo realizado los últimos 10 años, el haber sido testigo del sufrimiento «de las personas más vulnerables del planeta» y donde uno podría legítimamente preguntarse: «¿Qué le ha pasado a la «dignidad y al valor de la persona humana?«.
De ahí que, señaló, me hace sentir «la aguda responsabilidad de tomar la dignidad humana el centro de mi trabajo y confío, el núcleo de nuestro trabajo común», ampliándolo a la «igualdad de género» cuando señalo haber tomado consciencia de los «obstáculos que enfrentan las mujeres en la sociedad, en la familia y en el lugar de trabajo sólo a causa de su género. He sido testigo de la violencia a la que están sujetas durante el conflicto, o al huir de él, sólo porque son mujeres» por ello «la protección y la potenciación de las mujeres y las niñas seguirán siendo un compromiso prioritario para mí».

Resaltó los valores de las Naciones Unidas y sus valores «la paz, la justicia, la dignidad humana, la tolerancia y la solidaridad». Donde «la paz es hoy en día y por desgracia en gran medida ausente en nuestro mundo» y la diplomacia que es «capaz de aliviar las tensiones y llevar a cabo las soluciones pacíficas a los conflictos que impiden a tantas personas tener una vida digna de ese nombre» y ante tantos conflictos actuales donde todos son perdedores y parece no tener fin «el sufrimiento que causan es moralmente intolerable y la seguridad se ve amenazada por todas partes. Es nuestra responsabilidad colectiva poner fin a este estado de cosas».…...»nuestro interés común debe prevalecer contra todo lo que nos divide. Unámonos por la paz – que es la demanda más urgente de los ciudadanos del mundo».
Saludó a los «incansables soldados de la paz que defienden los principios de Naciones Unidas lejos de sus casas» y a las estructuras de la Organización, «no permitamos que comportamientos repugnantes dañen el heroísmo al servicio de Naciones Unidas».
Concluyó «el sueño de los fundadores de las Naciones Unidas queda aún por realizar. Se ha hecho mucho, pero el camino es largo. Tenemos que recorrerlo juntos, los pueblos, en nuestros múltiples roles. El horizonte es tangible: el bienestar de la Humanidad.»
Fotos: Panorámica Latinoamericana
Foto Portada: UN Photo/Amanda Voisard






