Nuestra amistad es mucho más profunda ……..hoy fue un buen día para la asociación transatlántica, para Europa y los Estados Unidos de América.
Con estas palabras concluyó el presidente de la Comisión europea, Jean-Claude Juncker su discurso sobre «Las relaciones transatlánticas en una encrucijada» en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de Washington
La intención de Juncker al encuentro con el presidente Donald Trump, era clara «tenía la intención de llegar a un acuerdo hoy……hicimos un trato hoy. Hemos identificado una serie de áreas en las que trabajar juntos».
Con la intención de bajar a cero los aranceles sobre los productos industriales, ambos han decidido «fortalecer nuestra cooperación en energía. La Unión Europea construirá más terminales para importar gas natural licuado de los EE. UU. Este es también un mensaje para otros» se entiende Rusia.
Se establecerá un diálogo sobre estándares; la Unión Europea importará más soja de EE. UU, así como trabajan juntos en la reforma de la OMC.
Una reunión de tres horas y media ha dado frutos, la carga de razones que llevaba Juncker eran sólidas, tantas y buenas, además la oferta era también muy buena.
Antes de todo, la constante «la relación entre los Estados Unidos y la Unión Europea es única. Se basa en la historia compartida, los valores compartidos, los intereses compartidos. Trabajar juntos nos hace a ambos más seguros y más prósperos» pero además la asociación transatlántica «es un asunto personal».
Las migraciones han creado y construido vínculos indisolubles que están en la base de la sociedad transatlántica que se refleja en la multicultural cultura norteamericana, pero sobre todo «se debe en gran parte al papel crucial desempeñado por los Estados Unidos en la liberación de Europa en la primera mitad del siglo XX.»
El espíritu norteamericano ha dejado huellas tanto en la lucha por la liberación de las ciudades durante la Guerra así como por el lado humano, Juncker, recordó la Batalla de Ardenas y la ciudad Wiltz, en la cual, un joven de la 28 División de Infantería del Ejército de los EE. UU, de nombre Richard Brookins, con el deseo de mitigar el dolor «decidió alegrar a los niños de la ciudad vistiéndose como San Nicolás, Santa Claus……ese día en diciembre de 1944 trajo sonrisas a los rostros de los niños y esperanza a las almas cansadas de sus padres», convertido en leyenda bajo el nominativo del «San Nicolás estadounidense», fue condecorado con el honor más alto de Luxemburgo cuando Brookins tenía 94 años, «junto al presidente Eisenhower, Winston Churchill y Charles de Gaulle. Para la gente de Wiltz y la gente de Europa, nuestra amistad con los Estados Unidos es personal. Para ellos, todos nosotros, europeos, nuestra historia compartida es importante.

De este modo el presidente Juncker rindió homenaje a Ricard Boorkins «y a todos los demás soldados estadounidenses por su coraje y valentía» recordó también al general Patton, entregándo una foto del cementerio donde se encuentra enterrado al presidente Trump, con un mensaje «Querido Donald, recordemos nuestra historia común».
Destacó la importancia del Plan Marshall que ayudó a reconstruir Europa, la OTAN que ayudó a garantizar la seguridad colectiva, destaco el trabajo colaborador en sedes internacionales como las Naciones Unidas, para que el horror de la guerra no se repita nunca más.
Llamándolo a desenvolver, ante los desafíos actuales, un liderazgo global responsable, dando a la asociación transatlántica el rol de «ancla de la estabilidad global y el motor de nuestra prosperidad común». Siendo el comercio determinante, por ello «La relación económica entre los Estados Unidos y Europa es la más grande e importante del mundo. Comercializamos aproximadamente un billón de dólares en bienes y servicios cada año, es decir, casi un tercio del comercio mundial. El intercambio entre nosotros genera empleos en ambos lados del Atlántico: 6,9 millones de ellos en los Estados Unidos, 4,7 millones de empleos en la UE. La simple verdad es que Europa es buena para los negocios estadounidenses. Las empresas de EE. UU. Ganan más del doble de productos exportados a la Unión Europea que exportan a China. Y más del 70% de toda la inversión extranjera directa en los EE. UU…… Sí, exportamos más bienes a los Estados Unidos de los que importamos. Pero cuando se trata de servicios, los EE. UU. Tienen un superávit comercial de 45 mil millones de euros……...Con cualquier métrica, nuestra asociación no tiene rival y es un ejemplo de lo que se puede lograr si trabajamos juntos. Y lo que lo ha hecho tan exitoso es nuestra creencia común de que el comercio debe ser justo para todos y un ganar-ganar para todos. Es por eso que juntos diseñamos un conjunto claro de reglas que crean certidumbre para los negocios y la estabilidad para nuestras economías.»
Ante la necesidad de certidumbre y estabilidad, destacó la decepción ante «la decisión del gobierno de los Estados Unidos de imponer unilateralmente medidas arancelarias sobre el acero y el aluminio sobre la base de la seguridad nacional.
Gracias a esta larga reunión «lo hemos cambiado hoy porque acordamos, el Presidente y yo mismo, volver a evaluar esta medida a su debido tiempo. La misma lógica se aplica a la industria del automóvil» acordaron también «que no se introducirán otros aranceles mientras estemos en negociaciones».

Concluyó señalando que ambos están de acuerdo que «hay mucho que debe cambiar. Existe una sobrecapacidad global en el sector siderúrgico que continúa dañando a nuestros trabajadores. La sobrecapacidad china en acero es exactamente el doble de la capacidad total de la producción de acero europea. Todavía hay demasiados subsidios ilegales otorgados por los gobiernos que están haciendo que el campo de juego sea desigual, en contra de nuestras compañías. Y también debemos tomar medidas enérgicas contra la transferencia forzada de tecnologías, el robo de nuestros innovadores. Por eso, por ejemplo, presentamos un caso ante la Organización Mundial del Comercio contra China por su legislación sobre derechos de propiedad intelectual.»
Hubieron propuesta como la referida al gas natural licuado «estamos listos para invertir en infraestructura y nuevas terminales que podrían acoger las importaciones de GNL de los Estados Unidos y de otros lugares, pero principalmente de los Estados Unidos, si las condiciones fueran las adecuadas y los precios fueran competitivos.»
Un abanico de acuerdos y buenas propuestas que mantendrán la asociación con los Estados Unidos y Europa como una fuerza motriz para ambas partes y para el mundo, tal como se señalara con motivo del 60 ° aniversario de la Asociación Transatlántica: es duradera.








