Después de 50 años Colombia ha decidido dejar de lado los ego, los egoísmos, el odio, están dando paso a los mejores sentimientos de los seres humanos y más aun de los pueblos unidos por una historia, por objetivos y por un futuro. Un proceso largo, que presenta más de una interrogante y hace dudar de la capacidad humana de quienes, en estos años, no han podido resolver este problema.
Sin embargo, Colombia, ha dado pruebas de ser capaz de generar un gran desarrollo pues aún en situación de destrucción no es un país destruido, es un país vivaz con gente orgullosa que desea mejorar sus capacidades, sus conocimientos para utilizar otras armas, las armas civiles, las armas de las capacidades, de la competencia.
Hay aún una prueba que deberá ser superada en octubre con la participación ciudadana en el Referéndum quien vota el SI y quien votara NO, del SI depende que el Acuerdo tenga realmente actuación.

A las 5:30 de la tarde de este lunes 26 de septiembre, el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, y el jefe de las Farc, Rodrigo Londoño, conocido como ‘’Timoleón Jiménez’, firmaron el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto Armado.
El documento fue suscrito en Cartagena, en presencia del Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y los presidentes de más de diez países.
En este sentido la AR/VP Federica Mogherini ha declarado que la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC en Cartagena de Indias, no es sólo una buena noticia para el país y el pueblo colombiano, sino para todos nosotros. Colombia ha tenido hoy el valor de pasar página después de cincuenta años de largo conflicto, dando muestras a todo el mundo que la paz es posible y que puede lograrse con liderazgo y determinación. Colombia manda hoy un mensaje de esperanza al resto del planeta.
La Unión Europea ha apoyado activamente este proceso de paz desde el principio. La presencia, en mi nombre, en la ceremonia de hoy, del Enviado Especial, Sr. Eamon Gilmore, testimonia nuestro compromiso.
Sin embargo, nuestra contribución a este acuerdo va más allá.
Precisamente hoy, el Consejo de la Unión Europea ha decidido suspender a las FARC de la lista de organizaciones terroristas. Esta decisión tendrá plenos efectos una vez se firme el Acuerdo de Paz.
Estamos dispuestos a continuar con nuestro apoyo, centrándonos en la ejecución del acuerdo tras el plebiscito que está previsto se celebre. De hecho, estamos preparados para dar un paquete de ayuda, que incluye un Fondo Fiduciario, de cerca de 600 millones de euros, con una activa contribución de numerosos Estados Miembros.
Hoy, la paz está en manos del pueblo colombiano. Un respaldo al Acuerdo tendría efectos de onda expansiva en el resto del continente y en el mundo entero. Mandaría un mensaje de reconciliación, un rotundo mensaje de que todos los conflictos tienen un final, cuando todos contribuimos al logro de la paz.







