El 28 de abril de 2015, la Comisión Europea adoptó la Agenda Europea de Seguridad, en la que se exponen las principales medidas para garantizar una respuesta eficaz de la UE al terrorismo y las amenazas a la seguridad de la Unión Europea a lo largo del periodo 2015-2020. La Agenda responde al compromiso manifestado en las Orientaciones políticas del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y es un componente esencial de la Estrategia de Seguridad Interior, cuya nueva versión adoptó el Consejo el 16 de junio de 2015.
Desde la aprobación de la Agenda, se han conseguido importantes avances en su aplicación. Se han intensificado las medidas en aspectos prioritarios a través de planes de acción como los adoptados en diciembre de 2015 sobre armas de fuego y explosivos y en febrero de 2016 sobre lucha contra la financiación del terrorismo, además de la Comunicación de 6 de abril de 2016 sobre Sistemas de información más sólidos e inteligentes para la gestión de las fronteras y la seguridad.
Recientes acontecimientos han puesto de relieve la necesidad de intensificar la actuación y acelerar la ejecución de las medidas concretas recogidas en la Agenda. Tras los atentados de Bruselas, el Parlamento Europeo, los ministros de Justicia e Interior de la UE y la Comisión subrayaron su determinación a seguir adelante con las medidas previstas y profundizar en la lucha contra el terrorismo. La Comunicación adoptada hoy, un año después de la presentación de la Agenda, hace balance de los avances conseguidos en su aplicación por lo que respecta a la contribución de la UE a los esfuerzos nacionales de lucha contra el terrorismo.

En una Unión de Seguridad, la policía de cada Estado miembro debe tener el reflejo automático de compartir la información importante con sus compañeros de los demás. La Comunicación adoptada hoy por la Comisión hace balance de los progresos realizados en cuanto a las medidas previstas en la Agenda Europea de Seguridad, señala una serie de deficiencias de aplicación de la normativa sobre lucha contra el terrorismo y plantea las medidas que deben adoptarse para subsanarlas. El texto incluye una hoja de ruta que enumera una serie de ámbitos prioritarios de la lucha contra el terrorismo en los que deben aprobarse y aplicarse las medidas propuestas por la Comisión, además de otras actuaciones. Las medidas —cuyo objetivo es aumentar la capacidad colectiva de combatir la amenaza terrorista— son, entre otras:
- Hacer frente a la amenaza que plantean los combatientes terroristas extranjeros retornados: las autoridades nacionales deben estar plenamente informadas de los movimientos de los combatientes terroristas extranjeros, tanto al entrar como al salir, y compartir la información entre sí y con las agencias de la UE a través del Sistema de Información de Schengen y del Centro Europeo de Lucha contra el Terrorismo de Europol.
- Prevenir y combatir la radicalización: debe darse prioridad a prevenir la radicalización y la captación de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas. Los Estados miembros deben garantizar que las personas ya radicalizadas sigan programas de desradicalización y no puedan difundir propaganda terrorista o discursos de incitación al odio, y que la información sobre personas con un alto riesgo de radicalización se intercambie de forma proactiva.
- Sancionar a los terroristas y a quienes los apoyan: el Parlamento Europeo y el Consejo deben alcanzar cuanto antes un acuerdo en torno a la propuesta de Directiva de la Comisión sobre la lucha contra el terrorismo para reforzar la tipificación de delitos relacionados con el terrorismo tales como viajar con fines terroristas y facilitar financiación, vivienda, transporte o apoyo material a los terroristas.
- Mejorar el intercambio de información: el Parlamento Europeo y el Consejo deben ultimar cuanto antes la nueva versión del Reglamento de Europol y aprobar las propuestas legislativas presentadas por la Comisión para mejorar el intercambio de información y la interoperabilidad de las bases de datos y sistemas de información, tales como la ampliación del ECRIS a los ciudadanos de países no miembros de la UE.
Reforza el Centro Europeo de Lucha contra el Terrorismo: debe reforzarse el Centro Europeo de Lucha contra el Terrorismo para que se convierta en una central de inteligencia policial para el análisis de amenazas y apoye el desarrollo de planes operativos de lucha contra el terrorismo. La Comisión presentará iniciativas para que el Centro se convierta en una estructura más fuerte, con capacidad de planificación operativa común, evaluación de amenazas y coordinación de los servicios de inteligencia policial. Deben ya empezar a elaborarse con urgencia evaluaciones conjuntas de las amenazas terroristas y los fenómenos de radicalización. - Impedir el acceso de los terroristas a armas de fuego y explosivos: los Estados miembros deben poner en vigor de manera prioritaria el Plan de acción en materia de armas de fuego y explosivos, y el Parlamento y el Consejo deben adoptar la propuesta de revisión de la Directiva sobre control de la adquisición y tenencia de armas, presentada por la Comisión el 18 de noviembre de 2015.
- Impedir el acceso de los terroristas a la financiación: la Comisión completará el Plan de acción para intensificar la lucha contra la financiación del terrorismo a fin de ayudar a los Estados miembros a mejorar la detección y prevención de los movimientos de fondos y otros activos y desactivar las fuentes de ingresos de las organizaciones terroristas.
- Proteger a los ciudadanos y las infraestructuras críticas: los responsables de las fuerzas de seguridad, entre otras autoridades, deben estar mejor preparados para hacer frente a los riesgos de seguridad relacionados con la vulnerabilidad de las infraestructuras fundamentales, garantizar el intercambio eficaz de información útil, coordinarse a la hora de elaborar medidas preventivas a través de las fronteras y apoyar la investigación sobre las futuras necesidades de tecnológicas y de capacidad.
- Dimensión exterior: debe garantizarse una mayor coherencia entre las dimensiones interior y exterior de las medidas de seguridad. Partiendo de los trabajos del Coordinador de la Lucha contra el Terrorismo, de la Comisión y del Servicio Europeo de Acción Exterior, la UE debe crear asociaciones de lucha contra el terrorismo con los países de la cuenca del Mediterráneo.








