Un anunciado fraude, Ortega-Murillo lo trabajaron delicada y ferozmente cancelando tres partidos políticos, encarcelando a 39 opositores incluidos siete aspirantes a la Presidencia de Nicaragua. Unas cuestionadas elecciones en Nicaragua por Estados Unidos, la Unión Europea, la OEA, la Iglesia Católica Nicaragüense. Los votantes fueron 18.5%, mientras el 81.5% restante de los nicaragüenses decidieron abstenerse de salir a depositar su voto, según el segundo informe del Observatorio Electoral Urnas Abiertas. Ahora inician a llegar los no reconocimiento de los países vecinos, como Costa Rica.

El presidente Joe Biden declaró: «Lo que el presidente nicaragüense Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, orquestaron hoy fue una elección pantomima que no fue ni libre ni justa, y ciertamente no democrática. El encarcelamiento arbitrario de casi 40 figuras de la oposición desde mayo, incluidos siete posibles candidatos presidenciales, y el bloqueo de la participación de los partidos políticos manipularon el resultado mucho antes del día de las elecciones. Cerraron medios independientes, encerraron a periodistas y miembros del sector privado e intimidaron a las organizaciones de la sociedad civil para que cerraran sus puertas. Durante mucho tiempo impopulares y ahora sin un mandato democrático, la familia Ortega y Murillo ahora gobiernan Nicaragua como autócratas, no diferente de la familia Somoza contra la que Ortega y los sandinistas lucharon hace cuatro décadas.
Estados Unidos apoya el derecho inalienable a la autodeterminación democrática del pueblo nicaragüense y de cualquier otro país del hemisferio donde la soberanía popular se vea comprometida por la erosión de las normas democráticas, la asfixia del espacio cívico o las violaciones de las leyes fundamentales. derechos. La Carta Democrática Interamericana obliga al hemisferio a defender los derechos democráticos del pueblo nicaragüense. Hacemos un llamado al régimen de Ortega-Murillo para que tome medidas inmediatas para restaurar la democracia en Nicaragua y para que libere inmediata e incondicionalmente a los encarcelados injustamente por hablar en contra de los abusos y clamar por el derecho de los nicaragüenses a votar en elecciones libres y justas. Hasta entonces, Estados Unidos, en estrecha coordinación con otros miembros de la comunidad internacional, utilizará todas las herramientas diplomáticas y económicas a nuestra disposición para apoyar al pueblo de Nicaragua y responsabilizar al gobierno de Ortega-Murillo y a quienes facilitan sus abusos.»
No obstante, obligaron al voto al sector público, buscándolos incluso en sus viviendas, muchos de ellos votaron viciando el voto, escribiendo insultos al régimen. Si no tenían el dedo marcado perderían el trabajo. El sector privado y tantos nicaragüenses se resistieron y se «Quedaron en su casa». Una digna respuesta a la tiranía. Ejemplo para los países Latinoamericanos.





