La ciudad de Río de Janeiro volvió a la normalidad este miércoles (29) tras el caos vivido el martes (28) por el enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad del estado y el crimen organizado.
La Operación Contención, dirigida contra la facción criminal Comando Vermelho, es considerada la más letal en la historia de Río de Janeiro, con un saldo de al menos 64 muertos. En represalia al despliegue policial, los criminales bloquearon calles y avenidas utilizando autobuses, contenedores de basura, barricadas y pilas de materiales en llamas.
Las autoridades anunciaron que la ciudad había regresado al nivel 1, el más bajo en una escala de 5, lo que indica la ausencia de incidentes graves. El nivel 2 se había activado ayer a las 13:48 debido al cierre de varias calles y a problemas con el transporte.
Durante la madrugada, se despejaron todas las calles que estaban bloqueadas por barricadas. Esta mañana, según fuentes oficiales, el transporte funciona con normalidad, incluyendo autobuses, trenes, metro y barcas.

Otros cuerpos
Tras la megaoperación, residentes del Complexo da Penha, un conjunto de favelas en la zona norte de la ciudad, trasladaron alrededor de 50 cadáveres desde una zona boscosa a la plaza central del barrio. Según los lugareños, estos cuerpos no están incluidos en el recuento oficial de 64 muertos, que comprende 60 sospechosos y 4 policías.
Por solicitud de los familiares, los cuerpos se mostraron a la prensa y luego se cubrieron con sábanas. Los residentes esperan que el Instituto Médico Legal, responsable de la medicina forense, retire los cuerpos.
Si estos cadáveres no están contemplados entre las 64 víctimas oficialmente registradas, el total de muertos podría ascender a 120. Durante la noche, otros seis cadáveres encontrados en el Complexo do Alemão, otro conjunto de favelas en la zona oeste, fueron llevados a un hospital.
El activista Raul Santiago, residente en el Complexo da Penha, transmitió en vivo los enfrentamientos y denunció la masacre que, en sus palabras, «pasa a la historia de Río de Janeiro y de Brasil, reflejando con gran tristeza la realidad del país».
Fuente: Agencia Brasil









