El Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, Ricardo Luna, anunció que la VIII Cumbre de las Américas, que se celebrará en Lima el 13 y 14 de abril de 2018 y que reunirá a los Jefes de Estado y Gobierno del continente, tendrá como tema central “Gobernabilidad democrática frente a la corrupción”.

Place: Cancun, Quintana Roo, Mexico
Credit: Juan Manuel Herrera/OAS
El canciller Luna hizo el anuncio en la primera reunión ministerial del Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres (GRIC). El ministro indicó que la preparación para la próxima Cumbre es una oportunidad para “reflexionar sobre la gobernabilidad democrática y cómo ésta se ve afectada por la corrupción”, y para “evaluar medidas concretas para combatir la impunidad a través de la cooperación regional”.
El canciller peruano propuso complementar y reforzar los mecanismos e instrumentos con los que ya cuenta el sistema interamericano, como la Convención Interamericana contra la Corrupción (CICC) y su mecanismo de seguimiento (MESISIC). Perú, anunció, “va a trabajar y desplegar esfuerzos con la colaboración de todos los países del Hemisferio para que la Cumbre de Lima contribuya a fortalecer los mecanismos existentes, haciéndolos más eficaces y, de ser el caso, institucionalizar aquellos nuevos que hagan falta ante este desafío fundamental.”
El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, destacó que la cumbre del próximo año representa una oportunidad “para que acordemos, al más alto nivel, aquellas acciones que guíen a nuestra región por el camino de consolidar, en la realidad diaria, los valores y principios que la unen en términos de democracia y derechos humanos”.
“Nuestra región se encuentra en un momento clave para su futuro, como resultado de las amenazas a la gobernabilidad democrática, ya sea por la corrupción que corroe desde adentro a las instituciones en varios países, o por el vaciamiento de las mismas, producto de un autoritarismo que cercena las libertades y garantías individuales de la ciudadanía, como la actual situación venezolana”, agregó.La elección del tema se basa en la consideración de que la corrupción y sus consecuencias devastadoras en la gobernabilidad y el desarrollo sostenible se encuentran en el seno de los problemas que afectan en forma directa a las sociedades del continente americano.








