Maibort Petit en «Mujeres Latinoamericanas por la Democracia»

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El tema de la mujer y su rol a nivel del escenario venezolano es importante destacarlo, porque dentro del marco del proceso que vivió Venezuela desde 1999 hasta la fecha se ha enmarcado en, si se quiere, en un rol que va en la deconstrucción de las instituciones democráticas para pasar a transformarlas en un Estado que está vinculado y alineado a lo que es el modelo del Socialismo del Siglo XXI, un modelo en el que se restan las libertades individuales y los derechos de los ciudadanos.
Asimismo, en estos momentos, estamos viendo el avance significativo del plan que tenía Hugo Chávez al inicio de su gestión y que prácticamente borró todo el proceso que se había creado desde 1959 con la instalación de un modelo de carácter representativo democrático que sirvió de luz para América Latina en muchos otros países. En Venezuela, en estos momentos, para aquellos que no siguen el panorama de mi país, está en una situación bastante crónica. Desde el punto de vista del aparato productivo, hay una crisis económica que no se había conocido en el siglo pasado que es producto de elementos que van desde el modelo clientelísta que se implantó a raíz de lo que era la renta petrolera. Les digo, ha surgido en los últimos 60 años del siglo 20, que Hugo Chávez transformó a través de la destrucción de lo que sería la casa matriz PDVSA y sus empresas filiales, esto, conllevó a que la crisis económica en Venezuela, dependiente única y exclusivamente de la renta petrolera dejará estragos significativos en la sociedad, en el sistema educativo que fue prácticamente penetrado para lograr un volumen o un nivel muy importante de adoctrinamiento y en paralelo todo el proceso de desmoralización de la sociedad, con un cambio y, por supuesto, con las eliminaciones que se han dado, no solamente en materia de libertades individuales, sino también de libertades públicas y de participación.
Cuando se genera la narrativa chavista en Venezuela, las mujeres estaban insertas dentro de esa narrativa, empezó a hablar y a jugar un rol fundamental con los miembros principales del Partido Socialista Unido de Venezuela y también en algunos otros partidos. Así empezaron a surgir figuras femeninas en el ámbito político, pero, tal como ocurre con una buena parte del relato del socialismo del siglo XXI estos elementos, que inicialmente se implantaron a través de la narrativa de Hugo Chavez  y sus aliados, fueron disminuyendo en importancia, dejando de lado al grueso de las mujeres que estaban participando, que querían participar en la vida política pero que tenían ideas diferentes a las que se estaban sembrando a través de la Revolución Bolivariana. Así entonces, había elementos por parte del régimen, que emulaban una presencia femenina en las acciones políticas pero por otro lado tenían la negación de las mujeres que de alguna manera estaban defendiendo las libertades individuales o que eran pro-democracia, que estaban en contra de la implantación de un modelo de Estado comunal etcétera. Como consecuencia, tenemos en estos momentos a algunas mujeres que valientemente han insistido pero que han sido prácticamente aisladas del sistema. Un modelo, que quiero traer a colación, es el de María  Corina Machado, ella ha sido una dirigente político que llegó a ocupar un cargo parlamentario y por un evento que ocurrió por su participación ante la OEA una sesión cedida por él en esos momentos a la representación de Panamá, ella fue excluida de la Asamblea Nacional del Parlamento y de ahí en adelante ha sido aislada, sus discursos prácticamente son silenciados. Ella ha dado una muestra de fortalecimiento en las calles con su acción política, sin embargo, no aparece en el escenario nacional porque existen varios factores que la bloquean. Así tenemos otros ejemplos, entonces, cuando alguien me pregunta ¿qué rol está cumpliendo la mujer en la política venezolana? siempre, lamentablemente, digo que es secundario porque el rol de la mujer ha sido simple y llanamente utilizado como un mecanismo de manipulación dentro del relato que se ha impuesto y que se pretende mantener por el tiempo que dure esta revolución que no sabemos exactamente cuándo vaya a concluir.
Por otro lado tenemos una serie de ideas que hemos venido trabajando con algunos héroes anónimos que existen en esta Venezuela aplastada por la crisis económica y por la imposición de la revolución bolivariana, hay venezolanas que están trabajando dentro de la sociedad civil para llevar a cabo un rol que va más allá de ser esposas o de ser madres de familia. Venezuela tiene un porcentaje importante de mujeres que son cabeza de hogar y en ese rol, además de atender a los hijos, tienen una inquietud ante la lucha por sobrevivir, de participar en acciones políticas, esto ha sido debido a la única intención de sobrevivir dentro del proceso que se está dando, pero, no ha quedado claro si esto se podría mantener en un escenario diferente al que tenemos hoy en día. Me he dado a la tarea de conversar con muchas mujeres en Venezuela que cumplen roles fundamentales en lo que es la parte de la sociedad civil, la creación de conciencias y el manejo de la educación de los hijos, porque ellas han estado al frente del trabajo de revertir el adoctrinamiento que se produce en las escuelas bolivarianas en Venezuela, lo cual le da a la mujer venezolana de a pie, esa que no tiene un rol conocido, que no participa directamente en partidos políticos, una importancia vital para lo que podríamos denominar a futuro, un proceso de transición donde se pueda revertir el concepto del daño antropológico que ha generado la revolución bolivariana en el venezolano de a pie, en la gente que ha tenido que sobrevivir el sistema y que ha tenido que desplazarse y mantenerse dentro de dos narrativas que son absolutamente contrarias, que son negacionistas a un pensamiento crítico.
Por ello, quiero que esta participación y esta información que les estoy dando no sea tomada como pesimista sino todo lo contrario, yo voy a ser muy optimista en este caso, porque creo que las capacidades que se están generando en la mujer venezolana para luchar contra el adoctrinamiento y empezar a actuar porque se comprendió de manera muy tardía que la participación ciudadana es un requisito sine qua non para mantener la democracia y las libertades.
En Venezuela hay gente que se están despertando, hay gente que no quiere permanecer o que la mantengan silenciada por un régimen abusador y ha empezado a organizarse, tal vez de una manera micro, para no ser detectada por las fuerzas del régimen y que éstas sean prácticamente aplanadas o destruidas por la acción persecutoria de los organismos del Estado. Por ello les puedo decir que dentro de una masa y de un conflicto que ha expandido prácticamente el sistema a lo largo y ancho de América latina, les puedo decir que una base de la sociedad, que tiene conciencia, que ha despertado debido al sufrimiento que ha pasado en las últimas dos décadas, está floreciendo una lucha guerrera de mujeres, mujeres que están haciéndole frente a los hogares en condiciones absolutamente infrahumanas, pero también mujeres que entienden que el futuro no está en el adoctrinamiento del Socialismo del Siglo XXI, que el hombre nuevo que presentó Hugo Chávez no tiene ningún tipo de futuro en el mundo civilizado y estas mujeres, de manera heroica, están protagonizando un proceso interno, que a futuro, estoy segura, va a traer resultados positivos.
Quería compartir esto, porque hay mucha gente que cree que Venezuela se hundió dentro de todo este macabro modelo de la revolución bolivariana y que no tiene la posibilidad de levantar la cabeza y seguir adelante,  yo creo que en el marco de las acciones que se están tomando, como les llamo «héroes anónimos» vamos a tener la posibilidad de revertir el proceso en un tiempo futuro. Claro esta, es importante destacar que para que se pueda superar el conflicto venezolano necesariamente tiene que haber una voluntad política por parte de las élites que en estos momentos no existe, sino todo lo contrario. En el caso de Venezuela, también tenemos un factor fundamental para un proceso de transición, que eventualmente está representado por socios supra regionales tanto del régimen de Nicolás Maduro como de la otra parte que aún no tiene claro exactamente qué es lo que va a ofrecer a esa Venezuela del futuro. Lo que sí está claro es que la sociedad está harta, son más de 6 millones de personas que han tenido que huir del país y que están deambulando prácticamente por todos los países de la región y en Europa y muchas veces en Asia y África para buscar el sustento y convertir a sus familiares en posibles también emigrantes que salen del país y ¿podemos solucionarlo?. Yo creo que a la larga sí porque lo importante es utilizar todas las herramientas que tenemos en estos momentos para despertar conciencia en una sociedad que carece de democracia y de libertad. Ahora bien, si nos vamos a la región, si nos vamos a los países que aún gozan de democracia creo que este asunto debe ser tomado como un aspecto vital para lo que es la organización a futuro, porque la democracia y la libertad,  no son un don que se puede garantizar permanentemente sino por el contrario hay que luchar para perfeccionarlo y mantenerlo.
He hablado también con muchas mujeres de América Latina, de Argentina, que hoy en día por cierto están muy contentas porque creen que han conseguido una posibilidad para lanzar la libertad y acabar con el Kirchnerismo, esas mujeres se están organizando, han entendido que la participación es vital para el proceso de transformación de la sociedad y en ese modus operandi también hay mujeres en Colombia, que han entendido el rol fundamental que deben tomar, al igual que en Bolivia hemos tenido conversaciones con personas que han logrado trabajar para despertar conciencias pero también para animar a las otras a que se organicen y puedan defender la democracia y participar en la misma para mejorarla.
Creo que el futuro está en nuestras manos y si trabajamos con esfuerzo dedicación y particularmente, unificando los esfuerzos y los trabajos que se vayan a hacer, vamos a lograr que América Latina cambie el esquema que tiene en estos momentos, en el que a futuro, la mujer cumpla un rol de organización importante y de participación política.