El Esequibo ha sido el epicentro de una disputa territorial que enfrenta a Guyana y a Venezuela desde hace más de 180 años.
Aunque las tensiones por el control de la región rica en recursos minerales han persistido durante todo este tiempo, en los últimos años se han agudizado tras la insistencia del
presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de «reconquistar» un territorio que, según dice, «desde siempre» perteneció a su país. Caracas insiste en la necesidad de reanudar las «negociaciones de paz» para tratar de poner fin a la disputa, respetando el Acuerdo de Ginebra de 1966, en el que las partes se comprometieron a buscar una solución pacífica a través del diálogo directo. En un comunicado del pasado 30 de septiembre, el presidente de Guyana, Irfaan Ali, aseguró que la controversia deberá resolverse en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Que mejor oportunidad se le ha dado a Nicolas Maduro quien siguiendo la experiencia cubana de destruir a su pueblo desde dentro para apropiarse del mismo, ha encontrado en las vísperas de las prometidas elecciones presidenciales la oportunidad de enfrentarse a Guyana, el único territorio de habla inglesa en el continente Latinoamericano. La llegada de la nave de guerra inglesa contribuye, no poco, a su programa de victimización.
Precisamente, ahora con tono paternalista, resalta las potencialidades de sus connacionales para superar las sanciones y otras dificultades.

“En estos años de bloqueo, sanciones y agresiones hemos aprendido a parir, a innovar y a crear soluciones. Somos el Pueblo que supera las dificultades” señaló Maduro en su cuenta de Twitter. agregando que Venezuela cuenta con el “Proyecto de Bolívar, del Socialismo de Cristo, del Socialismo Bolivariano fundado por nuestro Comandante Chávez. ¡Estamos del lado correcto de la historia!”.
De esta forma, Maduro se refería al proyecto bolivariano que se consolidó con la llegada del comandante Hugo Chávez Frías a la presidencia de Venezuela, en el año de 1999, basado en los principios de unidad y solidaridad para la construcción de un mundo multipolar y pluricéntrico.
Desde 2014, EE.UU. ha sancionado a Venezuela a través de una serie de sanciones o medidas coercitivas unilaterales, también la Unión europea por el voto de la mayoría de los diputados. Sin embargo, la pobreza abunda en Venezuela, Maduro sigue en el poder dirigido por Cuba y su gran experiencia en ilusionar a los venezolanos y a quienes aún le creen que convocará a elecciones, es un juego, una burla. Se sigue el libreto cubano.
Lamentablemente, la necesidad norteamericana de petróleo, el 18 de octubre, la Administración Biden, alivió las sanciones a Venezuela en el sector petrolero, de gas y de oro durante al menos seis meses. Esto, como respuesta a un acuerdo sobre las elecciones presidenciales venezolanas de 2024 celebrado entre el gobierno y la oposición, en las cuales habrá observadores internacionales. Si se realizarán….. Se sostiene que es muy posible que Maduro declare la guerra a Guyana, ante un hecho de esa envergadura las elecciones serían postergadas. En Venezuela con la voz más seria y grave se dicen muchas barbaridades y la ciudadanía le sigue creyendo, se sigue esperando.








