Cuba, cumplió sesenta años de comunismo, los acuerdos con la Unión europea le han dado más vigor, el relativismo impera. Su influencia en Venezuela, intercambio de recursos por protección, dejan a su paso una enorme masa de gente desgraciada. Los ciudadanos cubanos no ven perspectivas a sus vidas y los venezolanos que se han quedado ven demasiada miseria al frente. En ambos países, los gobernantes viven una situación de latifundistas, oligarcas, distribuyen miseria entre sus conciudadanos, si estos pretenden mucho, pueden perder la vida, al final, es lo único cierto que tienen. Pero quienes dirigen Cuba y Venezuela juegan a potencias. Nicaragua, con una dictadura cada vez más rígida, impide la formación de una oposición, no existe más estado de derecho. La Carta interamericana urge ser actuada.
Argentina y México, apoyan, son las columnas que sostienen la estructura de cambio, el Foro de San Paolo, aunque, AMLO acaba de acusar un golpe y culpa a la clase media, a esa clase media que genera desarrollo, que quiere avanzar pero en su avanzar hace peligrar a la opresión, razona.
Bolivia, es el caso más articulado y batallero. Si en el 2005, Morales llega a la presidencia, su plan es entronarse de por vida, con ese objetivo, fraudes institucionales y de mesa son actuados. En este país, se ve con claridad al Foro de San Paolo, el soporte que recibe Morales cuando escapa de Bolivia, luego de su intento fallido, de por cuarta vez, ser candidato presidencial, cuando la ciudadania no lo tolera más. México, España, Argentina, Venezuela, son actores determinantes en la recuperación de Morales y de su retorno a Bolivia, donde, ahora, hay presos políticos, incluida la ex-presidenta constitucional Añéz, tantos perseguidos políticos, la venganza se ha adueñado del MAS y de su jefe. El actual presidente, Luis Arce, es un enigma. La Constitución, la mejor obra de Morales, lo tutela y es su arma.
El Foro de San Paolo tiene su objetivo macro, sigue su programa delineado en La Habana, cumple su cronograma de atacar a la democracia, en Chile ya se instaló la Asamblea Constituyente. Ecuador logró reaccionar en las últimas eleciones superando fraudes electorales. Ahora es el momento de Perú, un plan que es difícil no entender que ha sido estudiado en sus mínimos detalles, estamos ante la ruptura del estado de derecho, ante una crisis política, social y económica. ¿Qué significaría la caída de Perú en el tablero Latinoamericano? ¿Qué perspectiva tiene la región? ¿existen posibilidades de hacer respetar el voto ciudadano? ¿Cuánto pueden hacer los organismos internacionales cuando todos se apelan a las formalidades ante la inexistencia de pruebas de fraude en mesa?
De esto conversaremos con el Dr. Carlos Sánchez Berzaín, quien desde el Interamerican Institute for Democracy ve una América Latina que no encuentra una posición común ¿se está yendo hacia la caída de los Estados Unidos? ¿a favor de cuál potencia?






