Revocación de la tarjeta de residencia permanente de un ciudadano cubano

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Revocación de la tarjeta de residencia permanente de un
ciudadano cubano vinculado al máximo funcionario
financiero del régimen comunista.
Marco Rubio

El 21 de mayo, Adys Lastres Morera, ciudadana cubana con vínculos con el régimen comunista de La Habana, fue arrestada luego de que el Departamento de Estado le revocara su estatus de residente permanente legal (RPL), por orden mía.

Morera se encuentra ahora bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).

Morera es la hermana mayor de Ania Guillermina Lastres Morera, quien fue sancionada a principios de este mes por su papel como Presidenta Ejecutiva de GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.). GAESA es el conglomerado financiero cubano controlado por los militares. Mientras el pueblo cubano sufre el colapso de la inoperante economía comunista de Cuba, GAESA permite que un pequeño círculo de élites del régimen saquee todos los recursos restantes de la isla, ocultando hasta 20 mil millones de dólares en fondos ilícitos en cuentas bancarias secretas en el extranjero.

Ania Guillermina Lastres Morera es una oficial militar cubana, la ejecutiva de mayor rango de GAESA, responsable de la gestión de esos activos internacionales ilícitos. Estos activos no se utilizan para mejorar la vida del pueblo cubano, sino para financiar el lujoso estilo de vida de los miembros de la familia Castro y otras élites del régimen, así como para financiar operaciones de influencia en el extranjero, como parte de la antigua ambición cubana de una revolución comunista global. Mientras los cubanos de a pie sufren apagones diarios y una grave escasez de alimentos, combustible y medicinas, las riquezas mal habidas de GAESA no se invierten en reparar la red eléctrica colapsada, abastecer las farmacias vacías, alimentar a las familias hambrientas ni satisfacer las necesidades más básicas y esenciales del pueblo cubano. En cambio, se utilizan para enriquecer a las élites de La Habana y financiar su continua campaña de espionaje, subversión y militancia revolucionaria contra los pueblos libres de este hemisferio.

Durante demasiado tiempo, los familiares de organizaciones terroristas, regímenes represivos anti-estadounidenses y otros actores nefastos que amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos han gozado de impunidad, disfrutando de los privilegios de vivir en el país. Administraciones anteriores permitieron que las familias de las élites militares cubanas, terroristas iraníes y otras organizaciones reprobables disfrutaran de un estilo de vida lujoso en nuestro país, financiado con dinero robado y manchado de sangre, mientras que la población a la que reprimen en su propio país sufre en circunstancias cada vez más precarias.

Esto se acabó. Bajo la presidencia de Trump, estamos expulsando de nuestro país a los familiares de terroristas de la Guardia Revolucionaria Islámica y de las élites del régimen cubano.

Que quede bien claro: si amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos, no habrá lugar en este mundo, y mucho menos en nuestro país, donde ustedes y sus compinches puedan vivir con lujos. Los encontraremos y les haremos responsables.

A los miembros de GAESA y de la mafia comunista cubana, les enviamos un mensaje claro: la política de apaciguamiento del pasado ha terminado. Devuelvan los fondos que han robado al pueblo cubano, implementen reformas para mejorar la vida de los cubanos de a pie y permitan que el pueblo cubano disfrute de la libertad, las oportunidades y la dignidad que tanto anhela y merece.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos agradece al Departamento de Seguridad Nacional, al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y a la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional su continua colaboración para garantizar la seguridad de los estadounidenses.