Puntos destacados de la agenda
El presidente Costa invitó a los líderes de la UE a participar en una reunión informal el 12 de febrero para debatir cómo fortalecer el mercado único, reducir las dependencias económicas e impulsar la competitividad de la UE en un nuevo contexto geoeconómico. Mario Draghi y Enrico Letta participarán en los debates celebrados en el castillo de Alden Biesen para compartir sus perspectivas sobre la competitividad europea.
«En el actual entorno geopolítico, fortalecer nuestro mercado único es, más que nunca, un imperativo estratégico urgente.» Presidente Costa
El mercado único es nuestra superpotencia
El mercado único es uno de los mayores logros de la Unión Europea.
Durante más de tres décadas, ha impulsado el crecimiento económico y la resiliencia de Europa, ofreciendo escala, oportunidades y beneficios tangibles para los ciudadanos y las empresas de toda la UE.
El mercado único reúne a unos 450 millones de consumidores y 32 millones de empresas, y genera alrededor de 56 millones de empleos a través del comercio dentro de la UE.
Basada en el Estado de Derecho y en valores compartidos, la UE ofrece previsibilidad y estabilidad. Esto la convierte en un socio comercial atractivo y fiable para terceros países.
Como mercado integrado, la UE es la segunda economía mundial, con un PIB aproximado de 18 billones de euros, el 18 % de la economía mundial.
Establecido en 1993, garantiza la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales en todo el territorio de la UE: las «cuatro libertades».
El mercado único es uno de los mayores logros de la UE.

Respuesta a una situación geopolítica volátil
En un nuevo contexto donde el comercio basado en normas y las asociaciones y alianzas tradicionales ya no pueden darse por sentado, Europa debe aprovechar sus fortalezas, salvaguardar su competitividad y reforzar su autonomía. En el mundo actual, estos objetivos van de la mano.
El mercado único es el principal activo de Europa para contrarrestar la presión externa; fortalecerlo aún más y eliminar las barreras internas es un imperativo estratégico urgente ante las amenazas geopolíticas.
Muchas de nuestras empresas en sectores clave como el digital, las telecomunicaciones, los mercados de capitales y la energía carecen de la escala necesaria para alcanzar los niveles de inversión e innovación necesarios en un mercado global.
Reactivación de la integración del mercado único
El progreso en la integración del mercado único se ha ralentizado. Tras años de crecimiento, el comercio intracomunitario de bienes ha disminuido al 22 % del PIB y se mantiene relativamente bajo en el de servicios, con un 7,9 % del PIB.
El mercado único aún se enfrenta a importantes obstáculos tanto a nivel nacional como europeo. Eliminar las barreras más perjudiciales es esencial para impulsar un mayor crecimiento en toda la UE, garantizar la fluidez de los bienes y servicios e impulsar el comercio y la inversión.
En el sector servicios, el progreso ha sido especialmente lento. Alrededor del 60 % de las barreras existentes se han mantenido sin cambios durante 20 años, lo que contribuye a la continua fragmentación del mercado único.
Como resultado, las cargas administrativas y regulatorias siguen limitando el comercio transfronterizo de servicios, creando un arancel equivalente a alrededor del 95 %, según un estudio del Banco Central Europeo, y haciendo que el comercio transfronterizo de servicios sea casi el doble de costoso que el comercio dentro de los mercados nacionales.
Reducir las barreras comerciales para los servicios podría incrementar el comercio intracomunitario de servicios en aproximadamente un 14,5 %, lo que refleja el considerable margen para una mayor integración en un sector donde las barreras siguen siendo particularmente altas.

Facilitando la inversión y el crecimiento
Europa debe convertirse en un destino más atractivo para el capital extranjero. Su participación en la inversión extranjera directa entrante se ha reducido casi a la mitad, hasta el 14 %, desde su máximo del 27 % hace siete años. Para mantener su competitividad, Europa también necesita movilizar más inversión interna y crear las condiciones adecuadas para la innovación y el crecimiento en todo el mercado único.
El mercado único ya impulsa el PIB de la UE entre un 3 % y un 4 % anual y genera alrededor de 3,6 millones de empleos. La culminación del mercado único podría duplicar estos avances al facilitar que las empresas escalen, inviertan e innoven a nivel transfronterizo.
Los factores clave para la inversión y el crecimiento son:
Normas más sencillas y coherentes mediante la reducción de la fragmentación entre los sistemas nacionales, incluyendo un nuevo régimen, el 28.º, para las estructuras corporativas de la UE, que facilite la expansión de las empresas y reduzca las cargas administrativas.
Reducción de la burocracia para las empresas gracias a las iniciativas de simplificación de la Comisión, que podrían generar hasta 15 000 millones de euros anuales en ahorros administrativos, beneficiando especialmente a las pymes.
Mayor inversión para la expansión impulsando la unión del ahorro y la inversión, canalizando mejor el ahorro hacia la inversión productiva y ayudando a las empresas a crecer y diversificar sus fuentes de financiación.
Comercio para la resiliencia y la diversificación
La Unión Europea es un socio de confianza para quienes buscan una asociación fiable, predecible y basada en normas en un entorno geopolítico cada vez más complejo.
La UE ha construido la red de acuerdos comerciales más extensa del mundo, con alrededor de 80 socios, y está en proceso de adoptar o ratificar acuerdos con otros 27.
La UE es el mayor exportador e importador de bienes y servicios del mundo.
Al mismo tiempo, ser abierto no debería significar ser ingenuo. El creciente uso de las dependencias económicas y las prácticas comerciales desleales como arma ha creado vulnerabilidades que afectan directamente a nuestra competitividad.
La UE actuará para defender los sectores y tecnologías estratégicos de la competencia desleal y la coerción económica. Disponemos de las herramientas necesarias para garantizar una competencia leal y abordar las prácticas que distorsionan el mercado.
La Unión Europea seguirá defendiendo sus intereses y se defenderá a sí misma, a sus Estados miembros, a sus ciudadanos y a sus empresas, contra cualquier forma de coerción. Tiene el poder y las herramientas para hacerlo, y lo hará siempre que sea necesario. Presidente Costa, Consejo Europeo del 22 de enero de 2026.
Repensando la competitividad para asegurar nuestra autonomía estratégica y prosperidad
El 12 de febrero, los líderes de la UE intercambiarán ideas sobre las oportunidades que este entorno desafiante crea para fortalecer la autonomía estratégica y la prosperidad de Europa. Este debate sentará las bases para la toma de decisiones y una hoja de ruta en el Consejo Europeo de marzo.
Necesitamos un nuevo plan para la UE para:
- eliminar las barreras burocráticas
- preparar el camino para que nuestras empresas crezcan
- proteger nuestras industrias estratégicas (incluso mediante una
- preferencia europea cuando sea necesario)
- mantener la apertura al comercio
- abordar las dependencias estratégicas
El mundo ha cambiado y Europa está aprovechando la oportunidad.






