Hay dos manifestaciones en Italia capaces de movilizar, cada año, a públicos nacionales y extranjeros como pocas: la Milano Fashion Week y el Salone del Mobile. La primera, entre enero y febrero; la segunda, en abril. Durante esas semanas, Milán cambia de ritmo: los hoteles se llenan, los apartamentos turísticos no alcanzan a responder a la demanda, y la ciudad entera se transforma en una fiesta creativa.
No se trata solo de glamour: son dos motores reales de la economía cultural italiana. La moda representa una industria cercana a los 100 mil millones de euros, con una vocación exportadora decisiva.

El Salone del Mobile, por su parte, reúne a casi mil empresas expositoras y convoca cada año a unos 300.000 visitantesllegados de todo el mundo. Si el rubro de la hostelería ya ha alcanzado su propio boom, los buyers internacionales llegan para descubrir las novedades de la moda y del diseño, y para medir —en tiempo real— hacia dónde se mueve el gusto contemporáneo.
En este contexto, Panorámica participó en un encuentro muy especial con la dirección de dos instituciones emblemáticas: la Milano Fashion Week, representada por Carlo Capasa, y el Salone del Mobile, presidido por Maria Porro.
La conversación giró en torno a los desafíos actuales de ambas industrias, en un mundo en transformación. Maria Porro subrayó que el diseño puede convertirse incluso en una forma de “diplomacia”: un lenguaje compartido entre arquitectos, industrias y ciudades.
Carlo Capasa, por su parte, recordó la importancia de seguir abriendo espacio a las nuevas generaciones de diseñadores, en un sector que está cambiando rápidamente.
En la próxima edición de Panorámica de la Creatividad, volveremos sobre este diálogo con un artículo de fondo dedicado a Milán como capital simbólica de la industria creativa contemporánea.
Una novedad que apareció con fuerza —casi como un movimiento in crescendo— fue la creciente atención hacia América Latina. No solo como horizonte económico, sino como espacio cultural: comprender mejor sus lenguajes, reconocer aportes muchas veces poco visibles, y abrir un diálogo más directo con mercados donde existen recursos, creatividad y sensibilidades todavía insuficientemente conocidas en Europa.
En un momento en que las geografías tradicionales se reconfiguran, Milán parece mirar también hacia el sur, con interés genuino y deseo de construir nuevas conexiones.
Carlo Capasa: “Milán mira al Sur”
Moda italiana, Mercosur y transmisión del saber
Aprovechando este momento en que Milán se convierte en una verdadera encrucijada global —donde pueblos, lenguas y miradas se cruzan en torno a la creatividad—, la calidad de la producción italiana aparece con una fuerza renovada. Así lo subraya Carlo Capasa, director de la Milano Fashion Week, en el marco de un encuentro organizado por YESMILANO con motivo de Milano–Cortina 2026.
Me impactó especialmente lo que dijo sobre los mercados sudamericanos. Soy peruana y represento a panorámica, una revista nacida entre dos mundos.
Carlo Capasa:
“En Perú están sucediendo muchas cosas nuevas: hay pasión, ganas de crear, materias primas extraordinarias. Se está desarrollando una moda con voz propia. Hemos recibido a diseñadores peruanos en nuestro Fashion Hub: es una señal importante”.
¿Qué espera hoy de Sudamérica y del Mercosur?
Carlo Capasa:
“El Mercosur es importante porque Italia es un país exportador. Nos alegra que no haya barreras, que no haya aranceles, que exista una comunicación libre entre las personas y las mercancías.
Tenemos grandes expectativas. Ya vemos a México, que está funcionando muy bien, pero con el Mercosur podríamos abrir aún mayores oportunidades. Brasil, por ejemplo, es un país con un potencial enorme, a menudo frenado por los aranceles.
En general, toda Sudamérica es un espacio donde ya existe una gran apreciación por el estilo y la moda italianos. Creemos que es una región clave para el crecimiento de nuestra industria.
Y, al mismo tiempo, allí existen producciones, materias primas y formas artesanales de hacer profundamente interesantes, capaces de generar un verdadero intercambio. Creo que se forjará una relación sólida entre Italia y Sudamérica, en entrada y en salida”.
Esta es la primera vez que asisto en persona a Pitti Uomo y a la Semana de la Moda Masculina de Milán. Vi algo que me impactó: diseñadores dialogando directamente con jóvenes.
¿Cree que podría haber una conexión aún mayor, una transmisión más directa del saber —incluso a través del streaming que llega a millones de personas— para orientar a quienes todavía no saben por dónde empezar?
Carlo Capasa:
“Sí, es una buena idea. Ya contamos con herramientas importantes, como el Camera Moda Fashion Trust, donde seleccionamos a diez diseñadores cada año y los apoyamos con mentoría y tutoría.
También tenemos el Milano Fashion Institute, donde organizamos encuentros entre profesionales destacados y estudiantes. Tiene razón: la transmisión del conocimiento también debe ser directa”.
Muchas gracias. Fue un placer.





