¿Necesitamos interlocutores?

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¿La madurez de un pueblo cae de arriba o surge de sus cimientos? ha sido comprobado en la última arremetida en el Perú por la izquierda que quiso, incluso, dar un golpe de Estado. Castillo pretendía cerrar el Congreso, coronando cuánto abuso y corrupción actuó durante su mandato, él ahora está en cárcel.

Los peruanos y peruanas, que reconstruyeron el país después de 20 años de terrorismo, tienen claro lo que es perder libertades, ver destrucciones y violencia, recuperar su trabajo, su patrimonio y cuidarlo. El terrorismo de Sendero Luminoso del cual tanto Castillo como algunos de sus miembros que aún hacen parte del Congreso y tantos adeptos enquistados en las instituciones, han hecho mucho daño al país, lo siguen haciendo, sabemos bien que son un atraso, serán expulsados, poco a poco, por los peruanos de bien.

¿Cuánto sentido de desarrollo nacional se habría tenido si esta madurez hubiera venido de afuera? ¿del exterior? siendo, además, un riesgo, pues las influencias externas pueden ser nefastas, como lo ha sido la izquierda española en Latinoamérica. Entonces, esto nos permitirá comprender mejor el debate de los diputados europeos sobre el balance de los resultados de la Cumbre UE-CELAC.

De cinco diputados que expusieron sus condicionalidades para que los países latinoamericanos reciban los fondos cumpliendo determinados comportamientos o solicitando una diferente distribución de porcentajes. Sólo una diputada europea, Enikő GYŐRI, quien en un perfecto español, ha sido embajadora de su país Hungría en España, apreció la iniciativa de la Comisión Europea apoyada por los Estados Miembros y Parlamento Europeo, el Global Gateway, no obstante manifestó sus serias dudas sobre la capacidad que la cifra puesta a disposición podría equilibrar «con todo lo que China está haciendo en estos países, yo creo que estos 300 mil millones no serán suficientes para nada, además conociendo nuestros procedimientos burocráticos». Manifestando sus dudas señaló «yo creería mucho más en el libre comercio porque esto es lo que nosotros nos debemos, que viene de nuestras tradiciones, que sirve al interés de nuestra comunidad de empresas y ciudadanos. Esto es lo que crearía empleo en ambos lados del Atlántico». Agregando «no creo que hayamos hecho todo lo que tendríamos que hacer si miramos por ejemplo ….. que llevamos 10 años sin ratificar el Acuerdo de Asociación con los países de América Central. La parte comercial está en vigor, es cierto, pero la otra parte, las otras dos partes de desarrollo y de cooperación política, siguen sin estar ratificados por un parlamento Regional de Bélgica y yo de esto, en este Parlamento, no he visto quejas, ¿por qué no hacemos un poco más? ¿por qué no nos movilizamos para alcanzar finalmente que estos dos acuerdos, que por ejemplo, facilitarían la cooperación en cuanto a la lucha contra el narcotráfico?»

Se refirió luego al Acuerdo Mercosur «llevamos cuatro años con el Acuerdo hecho y lo que hacemos, en vez de ratificarlo,  es pedir más condicionalidad, y de algunas intervenciones en esta Sala también he escuchado «quiero más condicionalidad«. Si continuamos con este tipo de más condiciones. Entonces, si queremos cambiar a estos países a través de estos acuerdos, lo que vamos a alcanzar y ya lo hemos alcanzado, si miramos las últimas reacciones de Brasil, de Argentina, de Paraguay que son de orientaciones políticas muy distintas, ha sido enfadarlas y que ya no lo quieran. Hemos perdido cuatro años. La cuestión es si vamos a perder un año más este último año de este mandato, de este Parlamento. Si vamos a considerar nuestro mandato de cinco años como una oportunidad perdida hacia este subcontinente o vamos a estar a la altura y vamos adelante con esto. Este es el dilema y es lo mismo para el acuerdo con México y Chile.»

Concluyó su intervención puntualizando «se lo debemos a nuestra comunidad de negocios», a finales de julio recibieron pedidos de los empresarios solicitándoles «firmar lo antes posible al acuerdo Mercosur».

Lo que llama la atención es que quienes piden más condicionalidades son los diputados españoles, país que tuvo su ingreso en la Unión europea gracias a Italia, con toda la oposición de Francia. Precisamente por el riesgo de perder mercados en productos afines como eran las naranjas. Un país que salía del franquismo que de democracia sabía nada, que aprendió gracias a las normas comunitarias europeas. No son muy buenos interlocutores de Latinoamérica, aunque en su ingreso Felipe Gonzáles, para ganarse importancia ante la dificultad de su ingreso, nos  incluyó en su dote. ¿Necesitamos interlocutores?