La globalización y la creciente conexión de las economías han llevado a un aumento significativo del comercio internacional en las últimas décadas. En un contexto de desaceleración económica, el grado de apertura se convierte en un indicador económico crucial para evaluar la magnitud del comercio exterior con respecto a la producción interna de un país.
Al final del 2022, la región de Latinoamérica alcanzó un grado de apertura económica de US$ 54.9 millones, siendo México con US$ 89.5 millones, Chile con US$ 75.0 millones y Perú con US$ 56.4 millones los países líderes de la región.
El grado de apertura económica de México, Chile y Perú supera el promedio regional, debido a las políticas de apertura comercial implementadas por estos países, buscando establecer acuerdos comerciales con diversas naciones, promoviendo el comercio exterior.
Estas cifras reflejan el compromiso de esos tres países por fortalecer sus lazos comerciales y aprovechar las oportunidades que ofrece el comercio internacional. La apertura económica continúa siendo un factor crucial para el crecimiento sostenible y la integración exitosa de los países latinoamericanos en la economía global.
La apertura económica en América Latina juega un papel fundamental en el impulso del crecimiento económico y la diversificación de las economías de la región. A través de la apertura comercial, los países latinoamericanos pueden acceder a nuevos mercados, estimular la demanda de sus productos y servicios y fomentar la transferencia de tecnología y conocimientos.









