La tendencia inflacionaria en Latinoamérica

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El incremento de los precios en el 2021 fue impulsado por el escaso transporte marítimo y la demora logística. A inicios del año 2022, se observaba una tasa de inflación que se proyectaba a la baja; sin embargo, la coyuntura geopolítica internacional provocada por el conflicto Rusia- Ucrania ha repercutido en una nueva presión inflacionaria en el mundo y en Latinoamérica.

De acuerdo a la información estadística disponible, los países de la región de América Latina que presentaron la mayor inflación en marzo fueron Argentina con 4.70%, Colombia con 1.63% y Uruguay con 1.47%. Desde una perspectiva interanual, desde marzo del 2021 hasta febrero del 2022, la inflación más alta la tiene Argentina con 52.30%, Paraguay con 9.30% y Uruguay con 8.85%, siendo en la mayoría de los países superior al 3%, con excepción de Ecuador y Bolivia.

A diferencia del mes anterior, en marzo, casi todos los países analizados presentaron una reducción de su inflación, a pesar de la presión inflacionaria en alimentos y bebidas y del transporte. Estas divisiones de consumo son relevantes en esta época debido al menor suministro de cereales, fertilizantes y petróleo al mundo ocasionado por el conflicto Ucrania – Rusia.

Aunque la guerra se desarrolla en un continente lejano al nuestro, la dependencia latinoamericana por productos importados se hace notoria con gran fuerza en el aumento de los precios locales. Es así que el análisis inflacionario interanual muestra una tendencia creciente, distinta a la observada de manera mensual, dándonos los suficientes indicios de que la inflación se mantendrá alta durante todo el 2022.

Sin embargo, no solo la guerra es el principal factor del alza de precios en la región. La cotización del dólar ha venido presionando a que la inflación este al alza, pues productos como el trigo, el maíz y la soya que están muy presentes en la dieta de los hogares latinoamericanos, son importados.

Para el Fondo Monetario Internacional (FMI), la recesión de los países en Latinoamérica en 2021 no permitió superar la creciente inflación de la región. Y si bien algunos países, como Chile y Perú, podrían beneficiarse por el incremento de la cotización de los minerales, lo cual se traduciría en un mayor flujo de dólares, la tendencia inflacionaria alcista no se reducirá en el corto plazo.

La inflación se vuelve un problema cuando su tendencia al alza avanza rápidamente, convirtiendo a la población más pobre en la más perjudicada, puesto que su consumo es según el precio del día. Si bien en el corto plazo se busca enfrentar esta situación con movimientos de la tasa de política monetaria a través de la tasa de referencia

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Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid - España, Maestría en Administración (Universidad Autónoma de Guadalajara – México) y Maestría en Administración Pública (Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública en México D.F.). Economista de la Universidad de Lima (1974). Decano de la Facultad de Economía durante 14 años, Director de la Escuela de Post Grado (3 años) y Catedrático Principal de Economía de la Universidad de Lima. Vocal de la Sala Especializada en Protección al Consumidor (agosto 2012 – agosto 2017). Actualmente, Gerente General de Asesoría y Negocios Financieros S.A. – ASFINSA, Director independiente de empresas privadas y Experto en valorizaciones económicas para la determinación del daño emergente, lucro cesante, costo de oportunidad y daño moral.