Lo que dice/ ha dicho el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre el Brexit : “El Brexit será fabuloso; fue muy inteligente al salirse».
Son claras las intenciones del presidente Trump de acuerdo a sus prioridades : el Reino Unido es más que nunca un aliado de los EEUU. Pero el lema « America first » inquieta a Europa y al mundo.
Dispuesto a compensar las consecuencias del Brexit en la economía británica frente a la Unión Europea, Trump ya ha convocado en la Casa Blanca a la primer ministra británica, Theresa May.
Una nueva “relación especial” entre Estados Unidos y Gran Bretaña existe desde el referendum sobre el « Brexit » : esta relación surge de dos personas y se trata de la amistad entre Donald Trump y Nigel Farage, el principal impulsor del Brexit. Ahora nace un tipo de sinergia transatlántica diferente de la que fue calificada por Winston Churchill : una en la que el mensaje político de ambos hombres podría alimentarse mutuamente. Ambos fueron subestimados : en el Reino Unido, Farage fue durante una década una voz alternativa que pocos en tomaban en serio. Para Trump, el éxito de Farage pudo haberle dado esperanzas de ganar la presidencia de los EEUU.
Los dos hombres tenían un mensaje basado en el miedo : el miedo de los inmigrantes, de la élite política, de expertos, de estar olvidados, un mensaje basado sobre sentimientos negativos y mortífero.
Si los británicos han sido lo suficientemente insensatos para abandonar a Europa, los estadounidenses han sido lo suficientemente locos para elegir a Trump como su nuevo presidente.
Las tendencias políticas de EE.UU. y del Reino Unido se han influenciado entre sí en las últimas décadas. Margaret Thatcher comenzó su mandato en 1979, el año antes de que Ronald Reagan fuera electo presidente de EE.UU. En 1992, los «Nuevos Demócratas» de Bill Clinton prepararon el camino para el «Nuevo Partido Laboral» de Tony Blair cinco años más tarde.
Existe un paralelismo demográfico entre aquellos que quieren un cambio. Los motivos son igualmente simplistas. De un lado del Atlantíco al otro surge el deseo de « liberarse » del multiculturalismo, por uno con la construcción de un muro, por el otro, con un aislamento historico.
El Brexit podría provocar una reacción en cadena y culminar en la desintegración de la UE y en el derrumbe de la alianza transatlántica. Por primera vez desde que se formó la OTAN, EE.UU. tiene un presidente que muestra total indiferencia frente a la posible muerte de esta alianza militar. Además, Trump es el único político estadounidense y en el mundo, que ha apoyado el Brexit.
Los resultados a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) crearon un terremoto político no sólo internacional, sino dentro del país.
52% de los británicos votó a favor de salirse de la UE y 48% por seguir perteneciendo a la Unión. En Escocia, los votos a favor de quedarse en la UE constituyeron el 62%, contra 38% en contra. La Primer Ministra de Escocia, dice que intentará -una vez más- independizarse del Reino Unido con un referendo para luego unirse a la Unión Europea. En Irlanda del Norte, la región también votó mayoritariamente a favor de permanecer (55% contra 44%). Varias voces están pidiendo una reunificación con el resto de la República de Irlanda (que sí pertenece a la UE). Gibraltar se pronunció mayoritariamente en favor de mantenerse en la UE (95,9% contra 4,1%), debido al importante intercambio económico y laboral con España, miembro de la UE. Londres, capital financiera, está en favor de quedarse (aproximadamente 60% a favor y 40% en contra).
Es evidente la profonda división entre la ciudad -cosmopolita, interconectada- y el resto de Inglaterra.
El mundo empresarial británico, según diversos estudios, apoya mayoritariamente la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea. El impacto de una potencial salida es uno de los mayores riesgos de desestabilización de la economía mundial. La divisa británica sufrió un desplome histórico cuando los resultados del referendo fueron conocidos y todavía se queda débil. Tanto las exportaciones como las inversiones sufrieron.
Los jóvenes están en contra de la salida del Reino Unido de la UE.
Por lo que se refiere al sentimiento hacia el nuevo presidente de los EEUU, más de 140,000 personas del Reino Unido han firmado un manifiesto « Block Donald J. Trump from UK Entry » para prohibir la entrada de Donald Trump en ese país. Exprimen su oposición a la incitación al odio del Presidente de los Estados Unidos y a su intención de cerrar Estados Unidos a los musulmanes.
Para concluir no hay que ser pesimista de cara a 2017.
Segun un estudio de Grant Thornton’s, en Estados Unidos, la confianza en el crecimiento de la economía ha pasado del 43% al 54% en los últimos dos trimestres de 2016. En este periodo se incluye la victoria de Donald Trump, la cual fue una sorpresa.
En Europa, el optimismo ha pasado del 28% al 34% entre el tercer y el cuarto trimestre de 2016. No obstante, y a pesar de la subida, este año será especialmente importante para la región que se enfrenta al comienzo de las negociaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea para la salida del primero, el ascenso del populismo, y las elecciones que se celebrarán en varios países clave de Europa, como es el caso de Alemania, Holanda o Francia.
Fuentes : BBC Mundo, El País, La Vangardia, CNN, El Cronista







