Las pequeñas y medianas empresas en la UE28 son muy importantes, reciben un notable soporte de parte de la normativa comuntaria sobre todo por su reconocimiento y el estímulo a su crecimiento y ampliación como realidad que acrecienta el mercado interno así como las exportaciones.

Las PYME representan el 99,8% de todas las empresas, el 57,4% del valor añadido y el 66,8% del empleo.

En 2015, casi 23 millones de PYME empresariales generaron €3.9 billones en valor añadido y emplearon a 90 millones de personas.

Dentro de las PYMES europeas, se pueden distinguir tres categorías de tamaño de empresa: micro, pequeña y mediana.

Un gran impulso a la creación y desarrollo de las PYMES se ha tenido desde el 2011 con la Small Business Act (SBA), un marco general para la política de la UE en materia de pequeñas y medianas empresas (PYME), con el objetivo de mejorar el enfoque de la iniciativa empresarial en Europa, simplificar el entorno normativo y también el normativo de las PYME y eliminar los obstáculos que aún existen para su desarrollo.

Según la SBA, el crecimiento económico y el empleo en Europa dependen de su capacidad para apoyar el crecimiento de las empresas. El espíritu empresarial crea nuevas empresas, abre nuevos mercados y nutre nuevas habilidades. El objetivo de la Comisión es animar a las personas a convertirse en emprendedores y también facilitarles la creación y el crecimiento de sus empresas. Personas con capacidades para convertir ideas en acción. Incluye creatividad, innovación, asunción de riesgos, capacidad para planificar y gestionar proyectos para alcanzar objetivos.

Estimular a ser empresarios es una tarea, sólo el 37% de los europeos desean ser autónomos, en comparación con el 51% de los estadounidenses y chinos. Por ello, la Unión europea en la SBA tiene como reto hacer que la educación ofrezca el fundamento adecuado para una carrera emprendedora. Por otro lado, es consciente del difícil acceso a la financiación y a los mercados; a la transferencia de empresas; al temor a las sanciones “punitivas” en caso de fracaso; a los procedimientos administrativos onerosos.

Por ello entre las iniciativas comunitarias, se encuentra la promoción del espíritu empresarial y, desde el 2013, vige un Plan de Acción para el espíritu empresarial que pretende reavivar el espíritu empresarial de Europa: Educar a los jóvenes sobre el espíritu empresarial; Destacando las oportunidades para las mujeres y otros grupos; Aliviar los requisitos administrativos;

Es determinante la educación empresarial, ha instaurado programas de intercambio Erasmus para jóvenes empresarios y gestiona las redes de apoyo. 

Este noviembre volverá a realizarse la Semana de la Pequeña y Mediana Empresa. Por ahora les anticipamos las notas del 2015 y del 2016:

SME WEEK: las PYMES europeas crecimiento económico, social y ecológico

 

Inició el evento más destacado de las PYME europeas: la Asamblea PYME 2016 en Bratislava

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