Fenómeno El Niño en el Perú es una advertencia al desorientado gobierno peruano por Fernando Palomares.

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Ante la posible llegada del Fenómeno El Niño que afectaría a diversas regiones del Perú, las autoridades deben tomar en cuenta las alertas y advertencias que se vienen dando, esto significa una seria advertencia al gobierno peruano sobre temas muy vitales e importantes. En primer lugar, los Alcaldes de las zonas en riesgo deben informar sobre los trabajos y las medidas adoptadas para la elaboración e implementación de los Planes de Contingencia, así como de la conformación y funcionamiento de los Grupos de Trabajo de Gestión de Riesgo y Desastres que permitan afrontar los embates de la naturaleza, que de hecho se presentarán en diversas zonas de la nación Inca.

Del mismo modo, las referidas autoridades como son los Alcaldes distritales, provinciales y Gobernadores regionales, tienen que conformar las Plataformas de Defensa Civil establecidas en sus respectivas jurisdicciones la cuales, deben realizarse en coordinación técnica con el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) para enfrentar este fenómeno de la naturaleza que suele ocurrir en el Perú. El Niño es la parte oceánica del fenómeno, y la palabra se ha tomado prestada de la que usaban los pescadores de Perú, ya en el siglo XIX, para referirse a un calentamiento que ocurre todos los años alrededor de la Navidad en las aguas costeras de Ecuador y norte de Perú. Para los pescadores es un fenómeno importante porque en él cesa el ascenso de las aguas profundas ricas en nutrientes y disminuye temporalmente la pesca en esa zona.

En el Perú es obligación legal de dichas autoridades cumplir con este compromiso en el marco de la declaratoria de Estado de Emergencia ante el inminente periodo de lluvias 2015-2016 y la posible presencia del Fenómeno del Niño. Hay que precisar que dichas tareas deben desarrollarse y ejecutarse de conformidad con la Ley N° 29664, Ley del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), su reglamento, el Decreto Supremo N°048-2011-PCM y el Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres del gobierno del Perú; estos son los instrumentos y normativas que deben tenerse en cuenta por parte de los gobiernos subnacionales para mitigar los efectos del fenómeno El Niño.

Es importante recordar que el principal objetivo de dichas medidas es proteger la vida y la salud de las personas, así como el acceso al agua y vivienda a través de la ejecución de acciones inmediatas y estratégicamente coordinadas que reduzcan el riesgo y garanticen el restablecimiento de los servicios básicos e infraestructura de las zonas afectadas; y evitar el largo sufrimiento de los peruanos que en situaciones tan adversas como las que se presentarán, tendrán que superar y para ello el trabajar en estos temas desde ahora puede mitigar los efectos negativos de los desastres naturales.

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El fenómeno El Niño es un cambio en el sistema océano – atmósfera que ocurre en el Océano Pacífico ecuatorial, que contribuye a cambios significativos del clima, y que concluye abarcando a la totalidad del planeta. Se conoce con el nombre de “El Niño”, no solamente a la aparición de corrientes oceánicas cálidas en las costa de América, sino a la alteración del sistema global océano-atmósfera que se origina en el Océano Pacífico Ecuatorial (es decir, en una franja oceánica cercana al Ecuador), generalmente durante un periodo comprendido entre diciembre y marzo. Desde el año 2007, el Perú viene implementando la reforma más importante en el Sistema Nacional de Presupuesto: el Presupuesto por Resultados (PPR), el cual es una estrategia de gestión pública que vincula la asignación de recursos a productos y resultados medibles a favor de la población. Dicha estrategia implica superar la manera tradicional de realizar el proceso de asignación, aprobación, ejecución, seguimiento y evaluación del Presupuesto Público.

En el Perú, el monitoreo de las condiciones océano- atmosféricas lo realiza el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), ente científico de carácter oficial que reúne a investigadores de seis instituciones nacionales:
Instituto del Mar del Perú – IMARPE.
Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú – SENAMHI.
Instituto Geofísico del Perú – IGP.
Dirección de Hidrografía y Navegación – DHN.
Instituto Nacional de Defensa Civil – INDECI.
Autoridad Nacional del Agua – ANA.

Este Comité informa permanentemente a las autoridades y a la población sobre las condiciones océano – atmosféricas, su relación con la ocurrencia del fenómeno El Niño y sobre su evolución. El SENAMHI, como parte del ENFEN, es la institución encargada del pronóstico de las condiciones atmosféricas conducentes a la ocurrencia de eventos extremos asociados a El Niño, además de la evaluación y monitoreo permanente de la circulación atmosférica en la región tropical con fines de pronóstico de El Niño. Asimismo, difunde servicios de información sobre El Niño/La Niña, así como avisos meteorológicos, hidrológicos y climáticos; que deben ser atendidos por las autoridades en las zonas y regiones donde suelen presentarse estos desastres naturales propios del fenómeno El Niño.

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El fenómeno El Niño, traerá cambios y variaciones drásticos en el Perú y el gobierno ya debe ir trabajando para mitigar sus efectos naturales, económicos, sociales y de salud pública; habrá cambios en la temperatura; el último fenómeno de El Niño con consecuencias catastróficas se registró en el año 1998, cuando los niveles normales de temperatura del aire se elevaron y disminuyeron en casi 5 grados. Si Lima tendrá una temperatura normal de 24 grados Celsius, con El Niño se elevará hasta el nivel 30 o más durante el día; por las noches, la temperatura normal también descendería. Si Lima en otoño tendría una temperatura normal de 11 grados Celsius, con El Niño bajaría hasta 6 grados e incluso más, esto quiere decir que la costa peruana tendrá días cálidos y noches heladas, el cual traería enfermedades respiratorias.

Hay dos sectores que deberían preocupar al gobierno nacional, en el sector agropecuario, el cambio de temperatura no permitirá que la siembra de productos en la costa llegue a cosecharse, pues las altas temperaturas generarán la aparición de plagas y causarán el desborde de ríos, generando millonarias pérdidas al sector agropecuario; el otro sector es el pesquero, ya que con la llegada de las aguas calientes al litoral peruano, la Anchoveta, que es el 90% de la producción pesquera del Perú abandonará el mar peruano para irse más al sur o profundizarse en el mar, generando pérdidas a este sector. Esto generará la pérdida de biomasa para años posteriores; en la costa y sierra peruana no habrá muchas consecuencias, sin embargo, todos debemos estar alerta ante cualquier amenaza climatológica.

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Resulta imperativo, sobre todo, reducir significativamente la vulnerabilidad de los ciudadanos y ciudadanas de las zonas rurales y de extrema pobreza. El Plan de Contingencia del Perú debe concretar, de ser el caso, acciones referidas a la limpieza de cauces, construcción de defensas ribereñas, abastecimiento de agua segura y alimentos no perecibles, así como la prevención y tratamiento de posibles enfermedades; deben realizarse acciones para garantizar la seguridad de las viviendas, los establecimientos de salud, las instituciones educativas e inmuebles destinados al buen funcionamiento de la logística de apoyo, deben determinarse los lugares que servirán de albergue para las personas damnificadas, así como las estrategias para difundir, de manera oportuna, donde se encuentran ubicadas, deben tomarse previsiones para reducir su impacto negativo en las zonas altoandinas limpiando el cauce de los ríos y las quebradas, reforzar las defensas ribereñas de sus comunidades; de otro lado en las zonas costeras se deben reforzar los sistemas de drenaje de las ciudades.

Acerca del Autor

Fernando Palomares

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, especializado en Periodismo Parlamentario. Experto en Identificar, Diagnosticar, Planificar y Crear Estrategias Comunicativas, para los diversos niveles de gobierno y la empresa privada. Actualmente es Director General de la Agencia Peruana de Noticias del Perù

1 Comentario
  1. Pablo Rodríguez Méndez

    13 Febrero, 2016 en 10:09 am

    Buen análisis Sr. Palomares, como ingeniero pesquero solo quiero decirle que la riqueza de nuestro mar se debe gracias al fenómeno El Niño. Sin embargo, los daños a otros sectores es materia de preocupación, sobre todo el agropecuario.

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