Conversatorio en FLACSO (2a parte)

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Los latinoamericanos, hemos sido grandes importadores de modelos económicos desarrollados en otras latitudes, en donde viven otros pueblos con otros usos, costumbres e idiosincrasias, y quizás por eso han fracasado los modelos importados, por ser modelos no compatibles con nuestras respectivas idiosincrasias.

Cuando alguien preguntaba al Doctor Antonio Morales Delpiano, qué remedio tomar frente a tal o cual enfermedad, el doctor respondía “no hay enfermedades, sino enfermos”. Esa máxima es aplicable también a las políticas económicas, esto es, “no hay modelos económicos, sino pueblos”.

Cuba, Chile, Venezuela se inspiraron y embarcaron en su momento en el modelo comunista soviético, y los resultados estuvieron y están (Venezuela) a la vista y no pueden sino ser desalentadores: países divididos socialmente, paupérrimos, en bancarrota, en los que solo se salvan las élites que administran corruptamente el poder y las pocas riquezas que produce el país.

En el Chile Post Allende, tanto de la era militar como de la era de la denominada Concertación (agrupación de partidos políticos anti pinochetistas y post dictadura), jóvenes, inteligentes y dinámicos economistas como Sergio de Castro Spíkula, Pablo Baraona, Sergio de la Cuadra, Hernán Buchi, Alejandro Foxley, Eduardo Aninat, Andrés Velasco y Nicolás Eyzaguirre, sacaron al país del marasmo, de la bancarrota y de la pobreza extrema, creando una inmensa nueva riqueza capitalista gracias a la aplicación parcial del modelo económico denominado “Economía Neoliberal de la Escuela de Chicago” inspirada en las enseñanzas de Milton Friedman y de Friedrich Hayek. (Gracias a esta política económica hoy por hoy el producto interno bruto (PIB) per cápita de Chile en paridad de poder adquisitivo (PPA) para 2017 se estima en más de US$ 25.000 dólares).

Sin embargo, si bien la aplicación del modelo Neoliberal en Chile produjo mucha riqueza, aumentó la desigualdad y con ello el conflicto social. Y si bien desapareció en gran medida la pobreza extrema, (basta pasearse por Santiago de un extremo al otro para constatar la enorme desigualdad existente entre un 75% de país que nada tiene que envidiar a Sidney o Singapur, y otro 25% que recuerda las barriadas pobres de países del Medio Oriente, lo que es causa de no poca envidia y de no pocos conflictos sociales.

Pero el exitosísimo modelo neoliberal aplicado en Chile, no solo falló en lo social, sino que tampoco se aplicó tal y como su autor Milton Friedman lo había diseñado y quizás, si se hubieran seguido los verdaderos postulados de la Economía Neoliberal de Chicago, el modelo neoliberal aplicado en Chile habría sido también exitoso en lo social. Por ejemplo, según Friedman, el impuesto denominado progresivo (en adelante Global Complementario que es la denominación que se usa en Chile) era enormemente regresivo e injusto, pues castigaba a las clases medias y trabajadora diciéndole “mientras más ganas más pagas”, lo que le impedía capitalizar. Ponía como ejemplo al hijo de un obrero que con grandes sacrificios económicos se titulaba de abogado pero no tenía el bufete de abogados que tenían sus compañeros de curso adinerados, no tenía clientela, debía comenzar de cero y no podía capitalizar pues el Global Complementario le decía “mientras más ganas, más pagas”. Según Friedman, el Global Complementario era retrógrado pues impedía la capitalización y por esa vía la redistribución de la riqueza, además de afectar a los pobres y a las clases media.

Para Friedman el único impuesto justo y verdaderamente redistribuidor era el impuesto al patrimonio y a las riquezas. Si Usted tiene una casa en donde vive, nada paga de impuesto. Si Usted tiene 10 casas, paga impuesto por las casas (salvo aquella donde vive) y por lo que percibe de ellas… (En Chile se da la injustísima e histórica paradoja de que las clases medias pagan impuesto cuatro veces al menos: pagan por las casas donde viven, pagan el Global Complementario, pagan el IVA sin excepción, y pagan el impuesto de herencia… Así jamás podrán capitalizar). FIN

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Fernando Morales
Representante del CEFIAL en el Cono Sur, chileno, abogado, diplomático, profesor universitario, Licenciado en Derecho Europeo (Lovaina), Diploma del Instituto de Altos Estudios Internacionales (Ginebra) y del Svenska Institutet, Comendador de la Orden del Rey Leopoldo II de Bélgica, Caballero de la Orden Isabel La Católica de España, Caballero de la Orden de San Fortunato de Bélgica, Miembro Honorario de la Koninklijke en Soevereine Hoofdgilde van Sint Joris de Gantes, ex Presidente del Salón Arturo Prat del Club de la Unión de Chile.

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