El Reciente Informe mundial sobre las inversiones o WIR 2017 de la UNCTAD, desarrolla un capitulo sobre la inversión y la economía digital considerada un motor clave del crecimiento y el desarrollo. Para todos es un grato descubrimiento la capacidad que el digital tiene en dar un impulso a la competitividad en todos los sectores, abrir nuevas oportunidades para la actividad empresarial así como ofrece nuevas vías para acceder a los mercados extranjeros y participar en cadenas mundiales de e-valor. Una serie de nuevas oportunidades quedan aún por descubrir conforme adaptamos nuestras actividades a este nuevo método de comunicación.

El informe señala, que esta gran oportunidad viene también acompañada de una serie de retos políticos, incluyendo la necesidad de reducir la brecha digital, minimizar los potenciales impactos negativos sociales y de desarrollo, y hacer frente a complejas cuestiones normativas relacionadas con Internet. Esto es más evidente en el caso de los países en desarrollo.

La economía digital tiene implicaciones importantes para la inversión, y la inversión es crucial para el desarrollo digital. La adopción de tecnologías digitales tiene el potencial de transformar las operaciones internacionales de las Empresas Multinacionales – EMN y el impacto de las afiliadas extranjeras en los países anfitriones. Y el desarrollo digital en todos los países, y en particular la participación de los países en desarrollo en la economía digital global, exige políticas de inversión específicas.

Sin duda, la presencia de las multinacionales en la tecnología de la información y las comunicaciones no tiene precedentes y los usuarios son millones de personas que directamente acceden a sus servicios. Sólo entre 2010 y 2015, se duplicó el número de empresas. Los activos de estas empresas multinacionales aumentaron en un 65% y sus ingresos y empleados de explotación en un 30%, frente a las tendencias de otras 100 empresas multinacionales. La importancia de las EMN digitales -incluidas las plataformas de Internet, el comercio electrónico y el contenido digital rms- también está creciendo rápidamente.


Las EMN digitales representan alrededor del 70% de sus ventas en el extranjero, y sólo el 40% de sus activos se encuentran fuera de sus países de origen. El impacto de las EMN digitales en los países receptores es menos visible en la inversión física y en la creación de empleo, pero sus inversiones pueden tener importantes efectos indirectos y productivos y contribuir al desarrollo digital.

La adopción de las tecnologías digitales en las cadenas de suministro globales en todas las industrias tendrá efectos profundos en la producción internacional.

Las normas y reglamentos de inversión y las políticas e instituciones para la promoción y facilitación de la inversión deberían considerar la evolución de los modelos operativos transfronterizos de las EMN, por lo que deberán revisar sus normas para evitar que se conviertan en obsoletos o un obstáculo imprevisto para la adopción digital.

Muchas estrategias de desarrollo digital o no abordan la inversión o discuten las necesidades de inversión sólo a un nivel muy general, como señala el Informe de la UNCTAD, menos del 25% contiene detalles sobre los requerimientos de inversión en infraestructura y menos del 5% sobre las necesidades de inversión más allá de la infraestructura, incluyendo el desarrollo de industrias digitales. Los organismos de promoción de las inversiones rara vez participan en la formulación de estrategias de desarrollo digital. Se convierte en imprescindible  la inversión en infraestructura digital, en rms digitales, y en la adopción digital por rms en todas las industrias.

Promover la inversión en contenidos y servicios digitales locales es crucial para acelerar el desarrollo digital, lo cual significa crear y mantener un marco regulador propicio para los recursos digitales, así como medidas de apoyo activas, que pueden incluir centros tecnológicos o de innovación e incubadoras; crear o mejorar los servicios de administración electrónica; y,  apoyando la financiación de capital de riesgo y otros enfoques innovadores de financiamiento. Los vínculos con los rms globales pueden ayudar, pero desarrollar el sector digital en su mayoría significa apoyar el desarrollo de empresas locales, en lugar de promover la inversión de las EMN digitales.

La promoción de la inversión en las TIC en todos los sectores, así como los vínculos comerciales y la participación en las cadenas mundiales de valor, debería ser una parte importante de las políticas de desarrollo digital. Los aranceles y los impuestos sobre los dispositivos, y los impuestos sobre el uso de Internet, también influyen en los costos efectivos de la adopción de las TIC para los RMS. Facilitar el acceso a los servicios en la nube puede reducir dichos costos. El desarrollo de las competencias, potencialmente en asociación con las EMN digitales mundiales, también es importante para permitir que las ER locales interactúen digitalmente con las EMN y tengan acceso a las cadenas de e-valor.

Acercarse a las necesidades y preocupaciones del público es indispensable, requiere regulaciones actualizadas en áreas como la seguridad de los datos, la privacidad, la protección de la propiedad intelectual, la protección del consumidor y la salvaguardia de los valores culturales. Los gobiernos necesitan un enfoque equilibrado que responda tanto a las preocupaciones públicas como a los intereses de los inversionistas privados.

Los formuladores de políticas de inversión deben adoptar un enfoque más proactivo en la formulación de estrategias de desarrollo digital. No sólo deben prepararse para cambios críticos en su propia política, sino que también pueden hacer una importante contribución al diseño e implementación de políticas industriales digitales. El desarrollo digital debe estar integrado en las políticas de inversión y la política de inversión debe estar integrada en las estrategias de desarrollo digital.

Fuente: WIR2017 – UNCTAD

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