Como señala el Índice del WEF, Perú ocupa el punto 72º sobre 137 países,  cayó cinco posiciones este 2017. La evaluación menos favorable en términos de ética y corrupción refleja el impacto de los escándalos de corrupción observados en la región durante el año pasado y el impacto que ha tenido en la confianza en las instituciones públicas y privadas.

Durante el último año, la eficiencia de los mercados financieros y su capacidad para satisfacer las necesidades del sector empresarial también impactaron negativamente en la competitividad del país. Al mismo tiempo, la infraestructura y la preparación tecnológica del país están progresando. Una capacidad de reacción se hace evidente no sin dejar de lado la sanción y los procesos a la clase política que presenta a la ciudadanía que la política ha sido, hasta el momento, una gestión para provecho proprio. Ya la historia de la república peruana ha presentado un rosario de injusticias y desigualdades que aún se mantienen, que debe cambiar con un movimiento desde la base de la sociedad, con la ciudadanía, con la formación del recurso humano que sepa sacar del mapa político los elementos negativos encasillados en el poder.

Actualmente, en el Perú se encuentran en cárcel ex-presidentes como Fujimori y Ollanta Humala además de la esposa de este último, Nadine Heredia. Se está tramitando, de manera errada, la extradicción del presidente Alejandro Toledo de los Estados Unidos, quien está incriminado por casos comprobados de corrupción internacional. Circulan dudas sobre la honradez del actual gobierno, donde algunos de sus miembros han sido partícipes en diferentes gobiernos anteriores que van desde Alan García, Alejandro Toledo, Humala, Fujimori. No deja de resonar la frase que dijera Alan Garcia a  Jaime Bayly como consejo presidencial “la plata llega sola.”

En el análisis realizado por el Índice de Competitividad Global, el puntaje más alejado de un buen resultado lo constituye el 1er pilar: con el puesto referido a las Instituciones en el lugar 116; le sigue los Factores de innovación y sofisticación con el puesto 103; el Cuarto pilar: Salud y educación primaria lleva el puesto 93; el segundo pilar: infraestructuras llega al puesto 86; el Pilar 9: Preparación tecnológica ocupa la posición 86; el Pilar 5: Enseñanza superior y formación llega al puesto 81; el 11º pilar: sofisticación empresarial llega a la posición 80; el Pilar 6: Eficiencia del mercado de bienes llega al puesto 75; los  Mejoradores de la eficiencia y el 7º pilar: Eficiencia del mercado de trabajo, ambos están en el puesto 64; para llegar en las mejores posiciones el 10º pilar: Tamaño del mercado con el puesto 48; el Pilar 3: Entorno macroeconómico con el puesto 37; el 8º pilar: Desarrollo de los mercados financieros, puesto 35.

¿Cuáles son las razones por las cuales este país que posee grandes recursos naturales, que deja de lado la participación de sus recursos humanos prefiere, desde siempre, las inversiones extranjeras? La decisión política de transformar el mapa educativo y social nacional de integrar a sus ciudadanos, a todos, ofreciéndoles la mejor educación es una decisión que ningún gobierno ha tomado, manifestando una clara decisión de invertir muy poco en la única arma que produce un cambio social y económico en cualquier Nación: la educación.

Mientras fotos similares sigan ganando premios representativos del Perú, mejor dicho de la pobreza y del abandono de la niñez peruana que no es incluida en ningún tipo de bienestar humano, que no podrá ser un recurso humano con aporte al desarrollo peruano como lo constityen la población indígena, las mujeres. Cuándo, esta foto y similares seguirá arrancando frases de parte de tantos corazones peruanos sensibles como “lindo angelito, cuánta ternura” y no se comprenda que es una peruana como todos que está simplemente condenada a no tener futuro, el Perú seguirá sin incluir su real riqueza, su verdadero recurso natural humano, se seguirá prefiriendo al extranjero que hace su negocio con justa razón y nos ilusionamos con cifras que no nos pertenece. Seguirá proliferando la corrupción y derivados.

De una escala de 1 a 20, el Índice de Competitividad Global, expone los elementos que impiden hacer negocios en el Perú, en la medida que un sociedad democrática y paritaria debe ofrecer a sus ciudadanos Estos son: la Corrupción 18; la Burocracia gubernamental ineficiente 13; las Tasas impositivas 10; el Suministro insuficiente de infraestructura 8; las Normas restrictivas del trabajo 8; el Crimen y robo 8; la Mano de obra indebidamente educada 6; el Acceso al financiamiento 5; las Normas fiscales 4; la Inestabilidad / golpes del gobierno 3; la Ética de trabajo deficiente en la fuerza laboral nacional 3; la Capacidad insuficiente para innovar 3; la Inestabilidad de la política 3; la Inflación 1; la Mala salud pública 0.8; las Regulaciones de moneda extranjera 0.1.

El comportamiento de la burocracia y de quienes gobiernan, nos muestra el Índice, son quienes detienen la responsabilidad de la caída de competitividad global y dependerá de los medios y de la ciudadanía ejercer la presión necesaria a fin que ésta no prospere. La Transparencia en la información y en la gestión gubernamental es el inicio del cambio.

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