No es extraño que en Francia, los matemáticos franceses se dediquen a la política, existen, en la historia francesa, algunos brillantes exponentes que han contribuido con el desarrollo de dicho país.

Matemático y académico, Gaspard Monge tenía 43 años en 1789 cuando la Revolución francesa cambió su vida, ingeniero de carreteras quien en 1781, se plantea el problema de transportar un montón de tierra a un agujero, partícula a partícula en línea recta minimizando el costo, así nació el “transporte óptimo.” Como político, organizó la defensa del país en peligro y supervisa la fabricación de armas de fuego.

Otro matemático excepcional, Paul Painlevé, también eligió la carrera política, reconocido por construir la física matemática contemporánea, ser un teórico de la mecánica de fluidos y haberse dado cuenta de la importancia militar de la aviación. Sin embargo, a los 47 años, era 1910, fue elegido diputado, ocupando diez veces ministerios y por tres veces ocupó la presidencia del Consejo. Reposa en el Panteón.


Esta introducción es para conocer a Cédric Villani, matemático y miembro de la Asamblea Nacional, también matemático, considerado en Francia como “el genio de la matemática, titular del equivalente al Premio Nobel de Matemáticas”,ha decidido dedicarse a la política o mejor dicho, pone a disposición sus capacidades a la política. ¿Su especialidad? la inteligencia virtual.

Antes que terminará la presidencia Holland, le fue encargado a Cédric Villani de preparar un informe con una hoja de ruta sobre la Inteligencia Artificial útil al Gobierno, que comprenda las fuerzas motrices del desarrollo económico, político, cultural y éticas en la educación, donde la Inteligencia artificial no es una especialización sino será útil a todos, superando el territorio francés y con visión europea.

Tiene un equipo conformado por Marc Schoenauer, director de investigación de INRIA, quien presidió la Asociación Francesa de Inteligencia Artificial además de casi 200 expertos consultados. Con un presupuesto de un millón y medio de euros.

Para Cédric Villani la Inteligencia artificial debe beneficiar a todos, debe estar asociado con un fortalecimiento de la democracia de otro modo podría tener efectos devastadores sobre las cuestiones económicas y el tejido democrático, mejorar la calidad de vida.

Villani destaca la capacidad norteamericana de importar cerebros a diferencia de Francia que los posee en su interior, desde el momento que este país se encuentra a la vanguardia en la investigación de inteligencia artificial, además, de múltiples asociaciones e instituciones de investigación.

Entre dos gigantes Estados Unidos y China, el surgir de un tercer sujeto que desarrolle proyectos de Inteligencia Artificial no es simple. La cualidad y dimensión de su trabajo serán determinantes, en este sentido, las diferencias biurocráticas y decisiones políticas marcarán la diferencia, sobre todo el ámbito de acción deberá ser europeo.

Por otro lado, será una tarea develar el temor por los robots y la reducción de trabajadores, cosa, a decir de Villani, inexacta, ya que se constata que donde se usa mayor Inteligencia artificial se aumenta los puestos de trabajo pues la estrategia de producción es global así como su desempeño económico. Se requiere de un proceso de aprendizaje,  entre el ser humano y la máquina.

Fuente: Le Monde, www.cedricvillani.org

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